Como locos... a por el oro (Andy Tennant, 2008)

“El 24 de julio de 1715, para conmemorar el matrimonio del rey Felipe V de España, la flota tesorera más grande de la historia marítima partió del puerto de La Habana, Cuba. Los 500 millones de dólares en oro, plata y joyas llegaron a ser conocidos como La Dote de la Reina. Por desgracia, en sus ansias por consumar el matrimonio, el Rey Felipe ordenó que la flota partiera durante la peor época del año. Así, los grandes galeones lastrados por su brillante cargamento, navegaron directos hacia un inmenso huracán y nunca se volvió a saber de ellos”. 
Tess es una mujer un poco deprimida que trabaja en el yate de Nigel Honeycutt como sobrecargo, que está a punto de divorciarse de su marido, Finn, un hombre, que según los cocineros del yate, tiene alergia al compromiso. Por su parte, Finn es un cazatesoros obsesionado con el Aurelia, un barco que se hundió en 1715 con un gran tesoro en su interior, el llamado “La Dote de la Reina”. Mientras busca el rastro del barco, con la ayuda de su supuesto amigo ucraniano Alfonz, encuentra un trozo de plato que pertenece a la familia propietaria del misterioso barco, pero por desgracia el suyo se quema por accidente y se hunde en mitad del Caribe. Pero ahí no terminan sus problemas, ya que ha financiado su última excavación con el dinero de Bigg Bunny, un mafioso local poseedor de la isla donde se supone que se encuentra el Aurelia, que no entiende como su dinero, 62.581 dólares con 43 centavos, tan solo han podido comprar un plato que parece ser del hotel de la isla. Los secuaces de del mafioso intentan matarlo, pero lo que no saben es que Finn es un pez duro de pelar, e incluso cuando lo echan al mar atado a una ancla, este consigue sobrevivir y llegar a su divorcio en Cayo Oeste al día siguiente, cincuenta segundos tarde, pero llega. Ante la necesidad de efectivo, Finn consigue embarcar en el yate del Señor Honeycutt, convenciendo al millonario jefe de Tess para que le permita seguir excavando. Finn y Tess se unen de nuevo para seguir buscando el Aurelia, con la ayuda de Honeycutt, su hija Gemma y Alfonz. Pero no estarán solos en la carrera del Aurelia, ya que Bigg Bunny ha contratado al cazatesoros Moe Fitch, el antiguo jefe de Finn, con el que se pelearon por un cañón años atrás. Ambos equipos surcarán las cristalinas aguas del Caribe en busca del Aurelia y su tesoro. 
El responsable de esta aventura es Andy Tennant, especialista este tipo de comedias románticas, en que muchas veces el humor supera al amor con situaciones completamente absurdas y divertidas, como demostró en Hitch: Especialista en ligues y Ex-posados, aunque también ha llevado a cabo otro tipo de películas, como el remake de Ana y el rey con Jodie Foster y Chow Yun-Fat. 
El protagonista, Matthew McConaughey es uno de esos actores que es constantemente criticado, siempre parece sobreactuado y fuera de lugar, pero hay ocasiones en la que sus clichés interpretativos funcionan, y este es uno de esos casos. En este caso, el guaperas bocazas de McConaughey es la versión perfecta para el cazatesoros Finn. Además McConaughey encuentra la réplica y el contrapunto perfectos en Kate Hudson y su personaje, Tess, una mujer más seria y responsable, pero no por ello equilibrada. Ambos actores demuestran el buen feeling y la excelente química que hay entre ellos, algo que ya dejaron bien claro en Cómo perder un chico en 10 días. Ya que no es tan solo su magnífica interpretación del guión, en un tira y afloja constante, sino que además se puede ver que hay una excelente relación entre ellos, porque incluso cuando no hablan no están mostrando la relación entre sus personajes. Si bien es cierto que el peso del reparto recae en McConaughey y Hudson, no están solos ante las cámaras, sino que comparten diálogos con actores de la talla de Donald Sutherland, en el papel del adinerado Sr. Honeycutt, y Ray Winstone, que interpreta a Moe Fitch. Además de estos dos, actores como Ewen Bremmer, Alexis Dziena, Kevin Hart, Malcolm-Jamal Warner y David Roberts, completan el elenco de Fool’s Gold. 
Aunque no es su objetivo principal, la película no duda en mostrarnos esos magníficos escenarios paradisíacos del norte del Caribe -aunque estén rodados, en parte, en Autralia-, y esta ambientación siempre recurre al mismo estilo de música, el reggae. Y así, además de las canciones de ritmos caribeños compuestas por George Fenton, no paramos de escuchar canciones como Could You Be Loved de Bob Marley o You Can Get It If You Really Want de Jimmy Cliff, aunque interpretada por Desmond Dekker, que en suma no hace más que insuflarnos un aire de "buenrollismo" durante las dos horas de metraje. 
Soy consciente que esta película ha recibido duras críticas y una de las peores calificaciones del 2008, pero no se que tiene que me atrae, y no le veo más defectos que el hecho de ser una cinta de entretenimiento y aventuras, que no quiere ser pretenciosa, y tan solo quiere divertir. Muchos han dicho que esta película solo pretende mostrarnos paisajes paradisíacos mientras que dos actores guapos se pasean ante las cámaras, pero yo veo algo más que eso, el deseo de hacer pasar un bueno rato al público con una película que contiene todo lo que gusta a la gente, comedia, amor y aventura. Los críticos refinados podrán decir lo que quieran, pero un sábado por la noche o una aburrida tarde de domingo, es mucho mejor ver Como locos… a por el oro que cualquier obra maestra de Fellini o Fritz Lang. 

Una lapidaria: 
Tess: ¿Como sabes que hay que hacer?
Finn: Ya sabes… ¡PlayStation!