Fast & Furious 6 (Justin Lin, 2013)

Sexta entrega de la que se ha vuelto tan popular saga de A todo gas, quien lo diría allá en 2001 cuando se inició con la primera The Fast and the Furious, mucho ha cambiado desde entonces pero sigue manteniendo algo importante, los coches y el espectáculo. Pues bien, en esta entrega lo que es el espectáculo y la acción van más allá si aún cabe de lo visto en las anteriores entregas. Haciendo un repaso y con seis pelis a la espalda (mas otra que se estrenará en verano del 2014) parece que ahora ha encontrado una estabilidad en el tipo de película que es, si en las primeras pelis el sello A todo gas se relacionaba con el tuning y las carreras callejeras, en estas últimas entregas se centran en la acción, dejando a un lado lo que le dio a conocer anteriormente, digamos que ha sabido reconducirse por un nuevo camino más acorde con los gustos actuales del espectador, ampliando el target del público y reportando mejores beneficios para ellos evidentemente. El mérito de esto es del director Justin Lin que es el que ha dirigido las últimas cuatro entregas, desde la A todo gas: Tokyo Race (2006) hasta esta última. El principal punto para mejorar la saga era contar con el actor que más se le asociaba a ella, Vin Diesel es la esencia de A todo gas, el rubio Paul Walker siempre quedaba eclipsado por su presencia, a pesar de que este era considerado el protagonista, sobre todo porque hubo una época en la que Vin Diesel parecía no querer aceptar rodar segundas partes, véase The Fast and the Furious, Triple X, o incluso Pitch Black. Pero parece que ahora ha cambiado el chip y quiere salir en todo lo que no hizo anteriormente. 
La historia continua lo narrado en la anterior entrega. Tras lograr el robo del siglo Brian y Dom viven en las Islas Canarias –si Spain- con sus respectivas mujeres Mia Toretto (Jordana Brewster) y Elena (Elsa Pataky). Al parecer ahora en España no hay extradición –cosas del PP-, el tiempo de paz dura poco hasta que el sargento de hierro Hobbs (Dwayne Johnson) aparece en escena para contarle a Dom que Letty (Michelle Rodriguez) está viva –se ve que no estaba muerta, estaba de parranda- y trabaja para el malo de turno Shaw (Luke Hevans). Dom reunirá a si equipo para encontrar a Letty y ayudar a Hobbs a detener a Shaw. 
Tras dejar el listón bastante alto en la anterior película, parece que iba a ser complicado superarlo, y efectivamente no lo ha conseguido. Sí que ha mejorado algunas cosas pero parece que también se les ha ido un poco la mano. Esta peli es todavía más exagerada en cuanto a escenas en relación con la anterior, en algunos momentos no sabes si echarte las manos a la cabeza o reír directamente debido a la salvajada de algunos momentos, me refiero a saltos imposibles en medio de una autopista, un tanque destruyéndolo todo, una pista de aterrizaje de varias decenas de kilómetros, carreras a toda pastilla en el centro de Londres, la escusa barata de que Letty sigue viva pero ha perdido la memoria, etc. Pero bueno supongo que el realismo se ha ido perdiendo en aras del espectáculo, no es nada malo si lo aceptas y te dejas llevar por lo inverosímil de la situación, además en esta ocasión parece que Vin Diesel y Dwayne Johnson estén haciendo oposiciones para la tercera de Los Mercenarios, sobretodo este último, se nota que sus años en la WWE han dado sus frutos, con sus brazos enormes su pose de chulo y su sudor constante que parece más un gag que otra cosa. Pero es divertido verlo y es eso algo que aparece mucho en la película, hay mucho humor absurdo. De eso se encarga sobretodo Roman (Tyrese Gibson) el graciosillo y bocazas del grupo. A pesar de recoger a todas las caras conocidas de anteriores pelis, ha habido espacio para añadir alguna nueva, a parte del malo, contamos con Gina Carano, antigua luchadora de MMA que se hizo conocida por protagonizar Indomable (2011), es la nueva compañera de La Roca ya que Pataky hace más de florero si cabe aun.
Si te gustaron las anteriores películas esta te gustará, mantiene la línea de la última peli y logra cerrar todo el hilo argumental que se ha ido originando, sobre todo por la de Tokyo Race, ya que esta última cronológicamente viene después de la sexta peli. Si además añadimos que para la próxima Fast & Furious 7 aparece Jason Statham como villano solo puedo decir una cosa: ¡Que la estrenen ya!