Star Trek: En la oscuridad (J. J. Abrams, 2013)

El espacio la última frontera, estos son los viajes de la nave estelar Enterprise. Su misión explorar nuevos y extraños mundos, buscar nuevas formas de vida y  nuevas civilizaciones, llegar donde ningún hombre ha llegado anteriormente. Esta era la frase mítica que daba comienzo en los capítulos de la serie de Star Trek. Ahora el director J.J. Abrams es el encargado de hacer un nuevo reboot y volver a disfrutar con las aventura del capitán Kirk, Spock y compañia. Star Trek Into Darkness es la segunda de este director siendo la primera estrenada en 2009, logrando cierto agrado en las críticas. Cuatro años después contamos con una nueva historia partiendo de lo narrado en el anterior film. Kirk es el capitán de la nave USS Enterprise y su misión es la de explorar nuevos mundos y buscar nuevas formas de vida. Tras una desastrosa misión en un planeta con una civilización poco evolucionada, el comandante de la flota estelar lo degrada de modo que es el antiguo capitán Pike el que asume el mando de la Enterprise. Pero todo cambia cuando aparece en escena un ser conocido como Khan que logra atentar contra los dirigentes de la flota estelar, así el capitán Kirk acompañado de Spock y demás tripulantes del Enterprise partirán hacia el planeta Kronos (planeta natal de los Klingon) en busca de Khan.  
He de decir que a mí me gustó bastante la anterior Star Trek, no soy fan de esta saga pero creo que tiene cierto nivel de calidad, y esta nueva mantiene el mismo nivel. J.J. Abrams ha sabido reconvertir una saga que quizá era muy friki o muy dirigida para cierto grupo de espectadores y la convertido en algo apta para todos los públicos. Algo que no es fácil debido a que tiene que agradar a la gran comunidad de fans de esta saga. El reparto se mantiene y ya conocemos a los personajes más populares, en este caso el malo de la peli es Khan (Benedict Cumberbatch) un humano modificado genéticamente que estuvo criogenizado durante 300 años. Ahora al despertar de tal largo letargo pretende vengarse del almirante Marcus. Bien se nota que el actor Benedict es uno de los mejores hoy en día, su papel de Sherlock Holmes en la serie británica Sherlock lo han catapultado como uno de los mejores personajes de series, logra ese amor odio hacia su personaje, aquí en Star Trek es un ser frio duro y vengativo, sabedor de que es mejor genéticamente, más fuerte y más inteligente, sin duda un buen personaje que quizá le haya faltado un poco más de profundidad en su historia personal. En esta peli también destaca sobre todo la relación entre Kirk y Spock, uno es impulsivo, se guía por sus emociones y el otro lo basa todo en la lógica y lo racional, propia de su parte vulcana. Aquí sin duda Zachary Quinto lo borda en el papel de Spock y está a la altura de lo que representa ese personaje, sin embargo Chris Pine no destaca tanto y es más el típico niño rebelde –un James Dean del espacio-.
De momento la saga va por el buen camino, habrá que ver cómo se las ingenia J.J. Abrams cuando dirigía el episodio VII de Star Wars, veremos si sabe darle un estilo original a la saga o si por el contrario será un estilo similar al de Star Trek, o sea más acción y espectacularidad y menos complejidad argumental, además de los efectos made in Abrams, como los destellos de luz que en esta peli sobrepasan el límite de lo serio pareciendo mas un gag. J.J. Abrams se te ve el plumero.