El vuelo (Robert Zemeckis, 2012)

Denzel Washington es un experto en cargar sobre los hombros todo el peso de una película, es un actor de calidad que sabe adaptarse a cada situación y sabe desenvolverse con soltura. Y es que el hombre ya tiene experiencia en este tipo de pelis. De igual modo que hizo en films como Imparable (2010), Asalto al tren Pelham (2009) o John Q (2002), en esta de Flight el actor es el que acapara toda la atención, hasta el punto de que todo lo demás queda en un muy segundo plano.
En este caso, la historia trata sobre el comandante Whip Whitaker, un consumado piloto de avión que durante un trayecto aparentemente normal de vuelo, el aparato sufre una avería y se precipita hacia el suelo, gracias a la pericia del piloto logra hacer una maniobra descabellada para hacer aterrizar el avión de la mejor forma posible. De los ciento y pico pasajeros que viajaban en el avión solo fallecen cuatro, esto hace que el comandante sea reconocido como un héroe nacional, sin embargo las pruebas posteriores al accidente desvelan que el capitán Whip Whitaker tenia exceso de alcohol en la sangre y que puede ir a la cárcel si se demuestra que pilotó el avión en estado de embriaguez.
La historia parte de una trama muy interesante, a pesar de lograr salvar a la mayoría de los pasajeros se encuentra con la posibilidad de ir a la cárcel. Y es que desde el principio vemos que al protagonista le van los excesos, se emborracha, se droga y con la resaca de la fiesta de anoche se va a pilotar el avión.     A pesar de eso la tripulación ya lo conoce y sabe que es un buen piloto, cosa que demostrará en el momento del accidente, en una de las mejores escenas que se han realizado sobre aviones, desde el punto en que despega hasta que se estrella el avión son unos minutos de tensión agobiante, la escena está rodada muy detalladamente y con mucho cuidado y realismo, sin duda de las mejores escenas que he visto.  Tras esto la trama de reduce a intentar demostrar la inocencia del piloto, cosa que no será fácil debido a sus problemas con el alcohol, pero al menos cuenta con un buen abogado y buenos amigos que intentarán ayudarlo. Y es aquí donde recae todo el peso del protagonista, es en estas situaciones donde Denzel Washington lo borda, dramatismo puro. A pesar de eso no se libra de algunos puntos negativos, el primero el final, demasiado Hollywoodiense, cuando aprenderán los americanos a hacer finales que se salgan de lo ético, lo moral o lo correcto, porque el lavado de conciencia final del protagonista no convence del todo. Otro punto negativo es el papel de Nicole (Kelly Reilly), digamos que es el apoyo que Denzel Washington tiene en la película, del que nos muestra mucha información al principio y luego parece como que sobre.
En fin aparte de eso es una muy buena película, narrando una historia bastante original y poco explotada con algunos momentos deslumbrantes y un gran Denzel Washington como protagonista.