Dolor y dinero (Michael Bay, 2013)

Tras las cansinas pelis de Transformers, Michael Bay se toma un respiro para hacer una de esas pelis de cosecha propia, de marca de la casa, y es que Dolor y Dinero es un retorno al cine gamberro y chulesco propio de tipos duros y que recuerda en algunos aspectos a las primeras pelis de Bay como Bad Boys.
Ambientada en Miami a mediados de los noventa, la historia trata sobre Danny Lugo (Mark Wahlberg), Paul Doyle (Dwayne Johnson) y Adrian Doorbal (Anthony Mackie), tres culturistas anabolizados que pretenden planear el secuestro de un rico empresario basándose en ideas sacadas de las típicas pelis de gánsteres además de la improvisación, en el transcurso de los hechos salta a la vista que son bastante incompetentes y  la mayoría de acciones les salen mal. El empresario logra sobrevivir a las jugarretas que les hacen e intenta vengarse contratando a un detective privado para investigar el asunto.
Los más curioso de la historia es que está basada en hechos reales, es increíble como unos patanes adictos al gimnasio intentan estafar a un empresario cagándola en cada actuación que hacen, Michael Bay ha querido dotar a esta película de mucho humor gamberro y superficialidad "made in America" que es lo mejor que le sienta, es una gran sátira a lo denominado sueño americano, que es lo que pretenden conseguir estos zopencos. Ayuda mucho la gran actuación de los protagonistas, Mark Wahlberg hace gala de su ingenio y estupidez -y de musculatura el tío se ha puesto cachitas y ha quedado mazao para este papel-, Dwayne Johnson lo borda en su papel de ex convicto, ex cocainómano y ex alcohólico rehabilitado que pretende guiarse por el camino del señor después de salir de la cárcel -a este no le hace falta conseguir musculatura porque el tío es una “roca”, lo pilláis una roca, ¡The Rock!-, y Anthony Mackie que debido a la cantidad de esteroides que se ha tomado sufre problemas de erección. En fin estos tres pretenden ser unos gansta en plan scarface pero que se acercan más a unos personajes sacados del videojuego Grand Theft Auto. Al que pretenden extorsionar es Victor Kershaw (Tony Shalhoub), un tío que cae mal a todo el mundo pero que ha conseguido una gran fortuna, sin duda el típico tío que le ha ido bien en la vida pero que no se lo merece. El inspector Ed DuBois (Ed Harris) pone el toque de cordura que le falta al film siguiendo el rastro de pistas que dejan estos tres. La película es una sucesión de gags rodadas con inteligencia y buen ritmo sin perder interés, con humor negro y como ya he dicho antes, tiene ciertos parecidos con Bad Boys, los protas no paran de discutir entre ellos, hacen cada trastada y cuando la película se vuelve más inverosímil y más pasada de vueltas, Michael Bay te recuerda con rótulo que esta historia es real, sin duda todo un cachondeo que no hace más que llevarnos las manos a la cabeza ante semejante salvajada. Obviamente no te la puedes tomar en serio. Lo sorprendente es que este tipo de metraje suele durar poco pero en este caso la cinta dura unos 130 minutos, a pesar de ello se aguanta bastante bien y el ritmo no decae lo suficiente como para aburrirte o dejar de prestar interés.
Sin duda un soplo de aire fresco para terminar el verano con una sonrisa y que además nos hacen recordar que Bay puede hacer pelis sin explosiones ni efectos especiales cuando quiere. Quizá la peli menos pretenciosa y con un presupuesto bastante bajo de las que ha hecho. Bien Bay bien, ahora ya puedes volver con Transformers.
Por cierto, el título original es Pain & Gain, un doble sentido sacado de la frase no pain, no gain (sin dolor no hay ganancia), muy popularizada por los que hacían culturismo en los años ochenta.