Ip Man (Wilson Yip, 2008)

Si pensamos en películas de artes marciales seguro que la primera que nos viene a la cabeza es una de Bruce Lee. Recordamos su época dorada a principios de los setenta con películas como Kárate a muerte en Bangkok o la de El furor del Dragón (mítica por esa lucha final en el coliseo romano entre Bruce Lee y Chuck Norris). De este modo Bruce Lee se convirtió en un icono para los occidentales y referencia a la hora de hablar sobre artes marciales. Pero todo tiene un inicio, y pesar de que a día de hoy hemos considerado a Bruce Lee como un gran maestro de artes marciales, creador de un estilo propio conocido como el Jeet Kune Do, pues como todos él también fue discípulo y aprendiz de otro gran maestro. Sin duda el maestro más importante y más reconocido del Kung Fu, su nombre Ip man.
Ésta película abarca la época de los años treinta. Época en la que China y Japón se enzarzaron en una guerra. Antes de la invasión japonesa, Yip Man (o Ip Man como se le conoce en occidente) era un gran reconocido maestro de artes marciales en el pueblo de Foshan. Su habilidad de lucha y su humildad le hicieron muy respetado entre la gente de su pueblo y entre los maestros de los otros centros. Como ellos, él tenía su propia escuela de lucha basada en el estilo del Wing Chun. Pero al estallar la guerra se verá obligado a hacer lo que sea para mantener a su mujer y a su hijo.
Bien cuando hablamos sobre una peli de artes marciales básicamente lo que nos interesa son los combates, que las escenas de lucha    estén al nivel que le corresponde. Pues hay que decir que en este caso que los combates son magistrales, su coreografía y diseño artístico son geniales. El noventa y cinco por ciento del mérito se lo lleva el protagonista, el actor encargado de representar a Ip man es Donnie Yen, poco conocido a nivel internacional pero que ha salido en películas como Blade II o Hero. Su habilidad con el estilo de lucha Wing Chun, su carisma y su sencillez le convierten en el maestro que a todos nos gustaría tener. Hay que decir que los combates son bastante realistas en el sentido de los golpes, si lo comparamos con las de Bruce Lee por ejemplo, o alguna de Van Damme, Jet Li o Seagal (si es que se pueden comparar) estas son más teatreras y en ocasiones se ve que ni si quiera tocan al adversario. Ip man se parece más a las de Tony Jaa (sin llegar al extremo de las palizas que daba y recibía el luchador de Muay Thai), de modo que gana credibilidad. Pero lo mejor es que no todo son combates y ya está, hay también una historia profunda y realista que envuelve la película, y hace que aunque no te gusten este tipo de películas al menos puedas verlas por los otros momentos que te puede ofrecer, y si te gusta este tipo de pelis lo fliparás más.
Sin duda estamos ante una de las mejores (por no decir la mejor) película de artes marciales, con todos los detalles importantes que hacen grande una peli y con una gran historia detrás, que es ni más ni menos conocer al maestro y mentor de Bruce Lee. Si eres fan del género es totalmente imprescindible.