Star Trek (Digital Extremes, 2013)

La verdad es que este videojuego se ha convertido en el sparring de la mayoría de webs y foros. En 3DJuegos lo valoran con un triste 4’4, en Meristation con patético 4 y en Metacritic solo logra unos escasos 45 puntos. Ante estos datos seguramente os estaréis preguntando ¿por qué coño nos lo está contando? Pues os lo cuento, simple y llanamente, porque todos están equivocados.
Antes de intentar defender Star Trek, debo admitir dos grandes verdades sobre él. Primera, no se trata de un videojuego de final de generación, si hubiera salido hará unos años seguramente no hubiera sido tan duramente criticado. Y segunda, tampoco es un juego que valga sesenta euros, si se hubiera comercializado a un precio razonable o a través de las stores, puede que se hubiera salvado del supuesto “desastre”.
Presentado a modo de conexión entre Star Trek (2009) y Star Trek: En la oscuridad (2013), nos meteremos en la piel del Capitán James T. Kirk o del Señor Spock para vivir una aventura en la que nos enfrentaremos a los gorn, una misteriosa raza -para aquellos que no hayan visto la serie- de lagartos gigantes que atacan Nuevo Vulcano y se hacen con el Helios, un potente generador de energía que, en malas manos, puede convertirse en una poderosa arma.
Sobre el papel, Star Trek es un shooter en tercera persona en la que combinaremos los fasers de la Flota Estelar, con puzzles que resolveremos con nuestro tricorder y grandes escenas de acción. En resumidas cuentas, la idea original era crear una aventura muy cinematográfica al más puro estilo Uncharted. Desafortunadamente, según la gran mayoría de críticas, el juego no tiene un argumento atractivo, es lento, poco dinámico y repleto de bugs, lo que en lengua vernácula es un “quiero-y-no-puedo”.
En primer lugar no voy a negar que este juego tiene bugs, pero hoy en día, incluso los llamados “mejores juegos”, como Assassin’s Creed III, están plagados de ellos, del mismo modo que admito que la gráfica no es precisamente la mejor, si bien las caras están muy concebidas -se parecen mucho a las de los actores reales-, los trajes tienen unas texturas más que sospechosas. Por otro lado, si se tienen ganas de jugar, Star Trek es tan bueno como el que más, además, los puzzles, a pesar de que no son muy variados, están bien distribuidos, y la acción es trepidante sin llegar a extremos avasalladores. Finalmente, una de las principales críticas, como ya he dicho, es su argumento, algo que deja claro que la gran mayoría de personas que lo critican no son seguidores de Star Trek. Soy consciente que, mientras Star Wars ha tenido juegazos como Knights of the Old Republic o The Force Unleashed, Star Trek siempre ha sufrido un golpe tras otro y nunca ha tenido un gran videojuego que sea recordado por todo el mundo.
En realidad, el principal problema que ha tenido este juego, fueron las altas expectativas que había en torno a él, ya que tras su realización habían los creadores de juegos tan respetables como The Darkness II, además de estar bendecido por J.J. Abrams que se sintió decepcionado por las duras críticas que recibió.
Dicho todo esto, creo que este juego ha sido duramente criticado y de forma cruel, ya que si por un lado no llegó a las expectativas que muchos tenían, tampoco es la basura que la mayoría dicen. En primer lugar, porque es el juego promocional de una película, y este tipo de juegos nunca brillan demasiado, en segundo lugar si se es un trekkie se disfruta muchísimo de él, ya que te permite ser Kirk o Spock -molaría más con William Shatner y Leonard Nimoy, pero que se le va hacer-, mientras que el otro te apoya con una IA más que notable -a veces incluso te hace el trabajo sucio-, además cuenta con una opción de juego cooperativo local que te permite pasártelo bien con tus amigos, algo que ha quedado en el olvido bajo las opciones online.
Una vez más el sector de los videojuegos, obcecado en lograr la excelencia, dirige todas las críticas hacia cualquier detalle que pueda ser tildado de “error garrafal”, y con esto no quiero decir que Star Trek sea el juego del año, al contrario, pero es uno de esos juegos que si se trata con cariño y ganas se convierte en una pequeña joyita, no muy valiosa, pero si muy querida.