Headhunters (Mortem Tyldum, 2011)

Roger Brown (Aksel Hennie) es un reputado cazatalentos noruego que vive una vida de ensueño, tiene dinero, un buen trabajo, una mujer preciosa, una gran casa. Todo muy idílico si no fuera porque está viviendo por encima de sus posibilidades, si puede mantener ese ritmo de vida es gracias a que se dedica a robar obras de arte. Roger es un gran experto en el robo de cuadros, y todo a pesar de su 1,68 de altura, pero en el intento del golpe de su vida se topará con alguien que pretende amargarle la vida.
Interesante film que nos viene de Noruega, Headhunters es un thriller de esos que no te dan un minuto de descanso, el film empieza muy bien explicándonos la vida del protagonista y los motivos por los que realiza sus “trabajillos”, pretende ser un gran hombre sin que su altura se lo impida, porque no para de recordar durante la película que no mide más de un metro setenta (se ve que tener esa altura en Noruega debe ser todo un lastre). Trabaja con un socio que es de una compañía de seguridad privada encargado de las alarmas de las casas, entre ellos se lo montan de tal manera que dan el cambiazo de los cuadros y luego venden el original por una buena cantidad de dinero. Todo les va muy bien hasta que conocen a Clas Greve (interpretado por Nikolaj Coster-Waldau, Jaime Lannister para que nos entendamos), que resulta ser un exmilitar con muchos recursos. Nuestro protagonista intenta robarle un cuadro muy caro que tiene y es entonces cuando empieza una partida cazador vs presa. Aquí es donde realmente empieza lo bueno del film, el protagonista intentando escapar de su perseguidor que parece incansable y siempre sabe dónde se encuentra. Eso obliga a Roger cruzar la raya de lo moral y correcto para salvarse el pellejo, que serias capaz de hacer por mantenerte vivo. Gracias a eso vemos escenas muy memorables como meterse dentro de una letrina llena de mierda, o fingir haber muerto en un accidente de coche. Escenas muy buenas ayudadas por la interpretación de los dos protagonistas y por un guion con giros mezclados con cierta violencia y tensión. También es verdad que peca de algo tramposa y algunas escenas están muy pilladas para que todo encaje bien. Además del final que es demasiado perfecto, idílico se podría decir.
Aun así es una película entretenida y alejada de los estereotipos típicos del cine Hollywoodiense, para variar un poco.