Shingeki no Kyojin T.1 (Attack on Titan, 2013)

Del mismo director que hizo la serie del genial manga Death Note nos llega Shingeki no Kyojin, o ataque a los titanes en castellano. Un manga de Hajime Isayama de estilo shōnen que ha pegado muy fuerte en poco tiempo y eso ha hecho que se produzca su particular versión en anime. Algo muy tradicional en Japón.
La historia se centra un mundo donde los últimos vestigios de la raza humana viven en una ciudad fortificada, con enormes muros de 50 metros de alto creados para protegerse de los titanes, humanoides gigantes que se dedican a devorar a la población. La última vez que aparecieron fue hace 100 años y desde entonces la población se ha recuperado y vive de manera normal ajeno a los hechos ocurridos. Nuestro protagonista, Eren Jeager vive con su familia y hermana adoptiva Mikasa. Eren sueña con salir de los muros y ver mundo, pero todo cambia cuando aparece en escena un titán, al que llamaran posteriormente el titán colosal. Este monstruo mucho más grande que los habituales destrozará una parte del muro ocasionando la entrada masiva de titanes. La población no le queda otra que refugiarse y rezar para que el ejército, las únicas personas que han sido entrenadas para luchar con los titanes, puedan derrotarlos.
Lo primero que piensas es que si viene de la mano de la persona que dirigió Death Note le tienes que dar una oportunidad si o si. El anime empieza muy bien, el primer capítulo es bestial y podemos ver la estructura y como se desarrollará la serie. Visualmente está muy bien, mucho color, vivo, elaborado, el nivel de detalles es muy alto, el cielo, las casas, el césped no son planos ni de un color si no que tienen textura y detalles, todo con una estética muy a lo steampunk, resalta también el acabado de los personajes, las líneas que los definen son muy gruesas en lugar de lo que se suele mostrar de manera habitual en el anime. El diseño de los titanes está muy conseguido sobre todo en los grandes, muy detallados y con un aspecto temible. La historia al principio engancha y hace preguntar todo el rato que leches son los titanes y por qué aparecen, el desarrollo tiene mucha acción y bastantes escenas de movimiento y lucha, que la mayoría de veces están muy logradas pero en otras da la sensación que se alargan mucho, y eso es lo que pasa en la serie que mezcla muy buenas escenas con otras que llegan a ser aburridas, en ocasiones se repiten demasiado y parece que no avance la trama. Un aspecto que mola mucho es que se han currado una serie aparatos o gadgets para luchar contra las titanes, los llamados equipos de maniobras tridimensionales, unos aparatos que llevan a modo de cartuchera cables de acero que se pueden lanzar y poder moverte entre los edificios a modo de spiderman. Además a cada mitad del capítulo te ponen un breve documento gráfico con todos los detalles de los aparatos que llevan, el tamaño de los muros, lo que saben de los titanes, etc. Detalles que le dan más valor y frikismo a la serie.
Desde mi punto de vista la serie está muy bien, no llega ni de lejos al nivel de Death Note pero es entretenida a pesar de sus altibajos argumentales. Visualmente engancha y la trama es interesante. 25 capítulos que no concluyen la trama dando a entender que posiblemente más adelante seguirán ofreciendo capítulos ya que al fin y al cabo dependen del manga y de su velocidad de publicación. Os dejo con el opening de la serie.