Cuaderno de Bitácora de un Trekkie. Fecha Estelar 1435.7

Después de meses perdido en lo más profundo de la galaxia, casi en el borde del universo, y lejos de todo contacto con mi parte trekkie, regreso a mi cuaderno de bitácora con la esperanza de seguir aportando luz y verdad a lo que hay más allá de las estrellas.
Cuando, sin quererlo, me vi obligado a abandonar el visionado de Star Trek apenas había empezado con La Nueva Generación, y por un segundo creí que no sería capaz de reengancharme a la serie, que Picard no me asombraría tanto como Kirk, que Riker no me convencería como Spock, o que… Hablando de Riker ¿nadie ha sospechado de su barba? Surge sin un motivo aparente, y consigue que el joven y atractivo segundo de a bordo de Picard parezca alguien más experimentado y, por que no decirlo, mayor. A parte de que en ningún momento se hace comentario alguno de su nuevo aspecto, en los primeros capítulos de la segunda temporada, cuando este peculiar personaje aparece, tiene toda la pinta de una barba postiza… ¿Será que Riker estaba siendo discutido en su cargo? ¿Necesitaba mostrar su autoridad con un aspecto? ¿O puede que a la consejero Troi le gusten los hombres con barba? Fuera como fuese, la barba de Riker se convertirá en símbolo tanto del personaje interpretado por Jonathan Frakes, como para la serie.
Y cambiando de tema ¿os habéis dado cuenta que la tripulación de la Enterprise siempre está de servicio y nunca descansa? Hasta donde he visto ahora, cada vez que el capitán -sea Kirk o Picard- anuncia que van de camino a un “permiso” o que aprovecharán una misión sencilla para “descansar”, las cosas se tuercen en cuanto el capitán habla sobre vacaciones. Y lo más grave no es que no descansen, es que después de superar con éxito la misión sorpresa, no piensan en descansar, sino en ir a la siguiente misión, como si las vacaciones fueran como las áreas de servicio de una autopista, que cuando te saltas una, siempre tienes que esperarte a la siguiente.
La verdad es que la tripulación de la Enterprise tiene pocos momentos para disfrutar de tiempo libre, y tendrías suerte siendo Riker, Troi, Picard o Worf, ya que estos, de vez en cuando, aún se toman algún descanso, porque sí. En cambio, si eres uno de los suplentes, a penas tendrías tiempo para respirar. Cuando hablo de “suplentes” me refiero a ese grupo selecto de miembros de la tripulación que cuando alguno de los oficiales al mando de la Enterprise abandona su asiento, rápidamente lo ocupan. No sé muy bien si para mantenerlo caliente o para que la distribución de peso de la nave sea la misma, del mismo modo que desconozco donde se esconden. Bien es cierto que por el puente circulan diversas personas, pero no estos, que aparecen prácticamente de la nada para cumplir con su sagrado de deber de “repanchingarse” en la butaca de Picard o Riker.
Volviendo al tema de las vacaciones, si no se pueden hacer en algún planeta paradisíaco, siempre se puede recurrir a la holochoza… Perdón por la referencia a Futurama, pero tenía que hacerla. Quién se podría negar a viajar a París o Londres sin salir de la nave, o incluso al Londres de finales del siglo XIX, en el que tomar algunas tacitas de té con el profesor Moriarty. Y aún mejor, porqué no un viaje en el tiempo, a los años 30 o a la Segunda Guerra Mundial. El caso es que si los tripulantes de la Enterprise descansan poco, en algunos capítulos, los realizadores no, ya que siempre es muy práctico recurrir a los viajes temporales, a la visita de planetas que viven como en nuestro pasado o a la utilización de la sala de hologramas, para aquellos capítulos en los que no se sabe que contar. Puede ser considerado un divertimento, pero cuando en pocos capítulos se utilizan estos recursos, se nota que la cabeza de los guionistas estaba en otro lugar, como alguna playa paradisiaca del Caribe, por ejemplo.
Star Trek, la última frontera. Estas son las experiencias de un trekkie advenedizo en una misión dedicada a la exploración de capítulos desconocidos, al descubrimiento de nuevos personajes, de nuevas películas, hasta alcanzar lugares donde ningún friki ha llegado antes.