Her (Spike Jonze, 2013)

La ciencia ficción nos ha ensañado muchas cosas relacionadas con el mundo de los robots, Isaac Asimov se podría considerar el padre de esta rama del género y el que mejor ha indagado en la psique robótica o como creía él que deberían de comportarse los robots medianamente evolucionados.  Hemos visto en muchas películas como los robots o las IA se relacionaban con los humanos e incluso se rebelaban contra ellos, casi siempre esto último.  Pero y si en lugar de ir tan lejos nos centramos en algo más sencillo, ¿y si una IA puede relacionarse con un humano?, ¿y si un humano de enamora de una inteligencia artificial?. Con esta premisa parte la película Her.
En un futuro cercano, Theodore (Joaquin Phoenix), un hombre solitario a punto de divorciarse que trabaja en una empresa como escritor de cartas para terceras personas, compra un día un nuevo sistema operativo basado en el modelo de Inteligencia Artificial, diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. Para su sorpresa, se crea una relación romántica entre él y Samantha (Scarlett Johansson), la voz femenina de ese sistema operativo
Este es quizá uno de los muchos temas que se tratan relacionados con los robots, ¿se puede enamorar un humano y un robot?, o en este caso en concreto un humano con una inteligencia artificial, o el Sistema Operativo como le llaman en la película. Samantha ha sido desarrollada para interaccionar con otros humanos, a pesar de no tener cuerpo desarrolla una conciencia propia que va digamos evolucionando conforme interactúa con nuestro protagonista. Tiene todas las cualidades que puede tener una persona cualquiera, hace chistes, se enfada, se ríe, se pone celosa. Algo que asusta en un principio a Theodore pero que va superando hasta el punto de contárselo a sus compañeros como si de una relación normal se tratase. Estéticamente la película gana mucho con ese futuro no tan lejano y ese tono pastel que muestra la película, así como la ropa de la gente algo "vintage". Una estética muy curiosa pero bonita a la vez. Joaquin Phoenix es quien lleva el peso de toda la película, en la mayoría de ocasiones solo lo vemos a él charlando con el SO, un papel perfecto para la nominación de los Oscars, algo que ya hemos visto, pues toda la atención se la lleva el protagonista y cuenta con todo el peso de la trama. También destacar la voz del SO que es ni más ni menos que Scarlett Johansson en la versión original, algo importante pues no le veremos el rostro en ningún momento, solo tenemos su sensual voz para disfrute, algo así como si de una peli de animación se tratase. La trama es buena básicamente por el hecho que trata ya que si en lugar de ser un ser artificial fuera una persona de carne y hueso nos encontraríamos los tópicos típicos de una peli romántica, que básicamente es lo que es, una drama  romántico disfrazada de ciencia ficción. A pesar de eso obtuvo el Oscar al mejor guion original, parece que nadie se acuerda del primer capítulo de la segunda temporada de Black Mirror, ejem. Mención a aparte la genial banda sonora en momentos precisos con temas de piano, eso unido a la estética visual le dan el tratamiento de una película bonita de ver. Una película que vale la pena ver.