Cuaderno de Bitácora de un Trekkie. Fecha Estelar 1442.4

La siguiente pregunta está un poco raída pero tengo que hacerla, ¿alguien entiende las series de médicos? La respuesta más habitual es no. Pues si ya no se entienden a los médicos de la tele, a los de Star Trek menos.
Sea en House, Anatomía de Grey o Urgencias, cuando los doctores en cuestión se ponen a parlotear sobre los mililitros de vete a saber tú el que, a cualquier profano en la materia se nos queda una cara de “¿Pero que narices me estás contando?”. Puede, e insisto en el condicional, puede que los médicos, enfermeras y farmacéuticos del mundo real comprendan lo que ahí está sucediendo, pero el resto de mortales no. Entendemos que el paciente está grave, sobre todo por la cara de sufrimiento de los que le atienden, que ya han establecido un lazo sentimental y personal con él, pero hasta que la cosa no se ha calmado y nos cuentan con pelos y señales que sufre el paciente en cuestión no entendemos hemos absolutamente nada de lo que le ha pasado. Pues imaginaos la misma situación pero en Star Trek, donde además de no comprender ni el más mínimo procedimiento médico, tampoco los conocemos, ya que son del futuro, sobre enfermedades creadas por la mente turbia de algún guionista.
Imaginad la entrada de urgencias de un hospital, acaba de llegar una ambulancia, y, mientras todavía se escucha el sonido de la sirena, una camilla cruza las puertas del hospital con un paciente en ella.
- ¿Qué tenemos? -pregunta un médico colocándose la bata
- Accidente doméstico -le responde a gran velocidad la de la ambulancia-, ha caído de espalda mientras pretendía coger una película de la estantería de arriba. Contusiones por todo el cuerpo, traumatismo craneoencefálico…
- ¡Está sufriendo un choque anafiláctico!
- ¡Rápido traedme el carro de paradas!
Soy plenamente consciente de lo que acabo de decir no tiene ni pies ni cabeza, y que seguramente todos aquellos con conocimientos médicos se deben estar riendo de mi ignorancia, pero por un segundo, supongamos que tiene sentido. En una serie de médicos de toda la vida se le aplicaría la siguiente solución:
- ¡Parece que reacciona! -anuncia el médico aliviado- Ponedle diez mililitros de constatitamina y llevadlo cuidados intensivos
Esta solución que me acabo de inventar, a no ser que sea un caso raro para House, conseguiría curar al paciente antes o después. Pero en Star Trek la cosa es completamente distinta:
- ¡Atención doctora, el comandante Riker se ha caído en la holochoza!
- ¡Rápido colóquenlo en la camilla! -ordena la doctora.
Sin quintarle ni una prenda de ropa le coloca el escáner, que solo escanea el pecho.
- ¡Oh, Dios mío! Tiene el desconocido virus anthoniano del planeta Omicron Persei XV.
- ¿Tiene cura?
Para empezar las enfermedades son inventadas, por lo que no sabemos de que cojones nos están hablando. Pero la solución es aún más rocambolesca:
- No lo sabemos, le pasare este cacharrito blanco que llevo a todas parte a ver si funciona.
- ¿Qué ha sucedido? -pregunta Riker recobrándose.
- Parece que se recobra… -anuncia el capitán.
- Es una de las fases de esta desconocida enfermedad -aclara la doctora-. Ponedle los rayos vitales a media potencia y administradle tres carbohidratinas cada media hora por vía anal.
- ¡¿Qué?! -exclama Riker.
Como hemos podido comprobar en estos ejemplos tan ilustrativos que podrían suceder en cualquier serie de las mencionadas, las diferencias que existen en las dos situaciones llevan a la gente normal a no escuchar cuando los médicos hablan de los suyo. Nos interesa saber con quién se relacionan, como por ejemplo, si la doctora Crusher se siente atraída por el capitán Picard, y si la misma doctora consigue resolver alguna epidemia en algún extraño planeta, pero no como, ya que nos es completamente incomprensible. Así que, por favor, guionistas del mundo cuando escribáis sobre enfermedades raras o, como en el caso de Star Trek, inventadas, hacedlo pensando en que la gran mayoría del público no tiene un doctorado avanzado en diagnóstico médico.
Star Trek, la última frontera. Estas son las experiencias de un trekkie advenedizo en una misión dedicada a la exploración de capítulos desconocidos, al descubrimiento de nuevos personajes, de nuevas películas, hasta alcanzar lugares donde ningún friki ha llegado antes.