Star Trek: Deep Space Nine (UPN, 1993-1999)

Tras años de ocupación, la resistencia bajoriana con el apoyo de la Federación ha conseguido que los cardasianos abandonen el planeta y diversas estaciones espaciales, como Terok Nor, rebautizada como Espacio Profundo 9. Para estrechar las relaciones entre Bajor y la Federación, se organiza un gobierno compartido de la estación espacial, con la intención que los miembros de la Federación que ahí se instalen guíen al gobierno provisional de Bajor para que este se pueda incorporar como miembro de pleno derecho de la Federación. El escogido para comandar la estación es un joven comandante de la Federación que perdió a su esposa en uno de los ataques borg cuando Picard era uno de ellos y… ¡Uy! Eso era un spoiler.
Volviendo al comandante de la estación, el escogido fue Benjamin Sisko, un hombre intenso y pasional que tendrá mucho trabajo para lidiar con una estación que los cardasianos destrozaron al partir, una tripulación formada por la milicia bajoriana y algunos miembros de la Federación, y, para colmo, convertirse en el emisario de los Profetas, los dioses de los bajorianos que habitan en el Pasadizo. Seguramente esta estación, alejada del centro de la Federación, no tendría mucha importancia a no ser que, al poco de llegar el comandante Sisko, en el espacio estrellado de Bajor se abriera el Pasadizo, un agujero de gusano que conecta el Cuadrante Alfa con el Cuadrante Delta, acortando las distancias para viajes estelares que podrían durar cientos de años. En su primer viaje a través del Pasadizo, Sisko es captado por unos alienígenas incorpóreos que viven en él, conocidos por los bajorianos como sus dioses los Profetas, que lo convertirán en el Emisario, su enviado que debe guiar a Bajor hacia la felicidad.
El planteamiento de esta nueva serie es, intencionadamente, completamente diferente a la serie original y a La nueva generación, ya que por primera vez conoceremos una tripulación no vinculada con la Enterprise, formada por personas ajenas a la Federación y dirigida por un comandante, no un capitán. Además, la serie ya no gira en torno a una nave que explora el espacio, sino a una estación espacial que, si bien por un lado puede ser el punto de partida de pequeñas exploraciones en el cuadrante Delta, es un lugar estático donde la vida puede preverse más rutinaria que una nave de exploración. Sin embargo, la complejidad del lugar como un cruce caminos de muchas especies, y buen trabajo de guión consiguen que las historias sean bastante originales y uno se llega a acostumbrar a no navegar por el espacio.
A pesar de ello, es una serie tranquila, sin demasiada acción, teniendo pocos capítulos memorables antes de llegar a la sexta temporada, entre ellos destaca el 5x06 (estrenado en noviembre de 1996), en el que la tripulación de Sisko viaja a la época de Kirk y Spock y debe infiltrarse en su nave y en la estación espacial K-7 para detener a un peligroso villano, justo en el instante que la primer Enterprise se vio invadida por los tribbles. Dando lugar a un montaje brillante para incorporar a Sisko y compañía en las imágenes del capítulo de la serie original.
Es a partir de la sexta temporada, cuando la acción se acelera y consigue engancharnos dándonos horas de buena ciencia ficción. El Dominio, un imperio gobernado por los Fundadores, una especie de alienígenas que cambian su forma, invade el Cuadrante Alfa con la ayuda de los cardasianos y empieza una cruenta guerra que nos brindará auténticas batallas espaciales alrededor de la estación. Esta guerra, se convertirá en el perfecto colofón final de la primera serie que se aventura de la habitual estructura de Star Trek.


Bajo las órdenes del comandante Benjamin Sisko hay toda una amalgama de especies e individuos, puede que la más variada. Su primer oficial es la mayor Kira Nerys, miembro de la milicia bajoriana y antigua resistente contra el dominio cardasiano; el jefe de seguridad es un misterioso mutante llamado Odo; el jefe de ingenieros es un viejo conocido, el jefe Miles O’Brian transferido desde la Enterprise; su segunda oficial es Jadzia Dax, una trill que contiene el simbionte antiguo amigo de Sisko; y el jefe médico es Julian Bashir, un humano muy inteligente; a los que se unirá el comandante Worf como jefe de operaciones. Además, aún no perteneciendo a su tripulación, Sisko contará con la ayuda de Quark, un barman ferengi con mucho por ganar; el sastre Garak, un exiliado cardasiano cuyo único hogar es la estación; Rom, el hermano de Quark, y su hijo Nog, y Jake, el hijo del propio Sisko. Tanto Worf como O'Brian se convertirán en los personajes con el mayor número de capítulos de la serie, y los únicos de participar de forma estable en dos series.
Todos ellos tendrán que enfrentarse a un sinfín de situaciones que los enfrentaran a los cardasianos, ansiosos por recuperar la estación y el dominio de Bajor, al todopoderoso Dominio y a los jem’hadar, sus temibles soldados, e, incluso, al Imperio Klingon que romperán el acuerdo de Khitomer.
Se nota que Star Trek: Espacio Profundo Nueve, así como Voyager, nace de la voluntad de aprovechar el filón de TNG, sin embargo, aún sabiendo que nunca llegará al nivel de las series anteriores, consigue ser un eslabón más del basto universo de Star Trek.