Capitán Harlock (Shinji Aramaki, 2013)

Basada en el manga homónimo de Leiji Matsumoto y apoyada por una producción nunca vista antes, no es de extrañar la expectación que ha generado este reboot de la saga, el cambio al 3D supone un nuevo inicio en las aventuras del Capitán Harlock.
La historia nos traslada al año 2977, la humanidad vive en el espacio. La Tierra se ha convertido en el planeta más valioso y con más recursos de todos, pero está controlada por la coalición Gaia que gobierna a la raza humana en toda la galaxia. Después de haber sido desterrado y humillado, el capitán Harlock y su tripulación, a bordo del crucero Arcadia pretenden recuperar lo que es suyo, regresar a la tierra. Pero el nuevo líder de Gaia, Ezra, pide a su hermano pequeño, Logan, que se infiltre en el Arcadia para acabar con su capitán, el único problema que se interpone entre la coalición y su control total del universo. Logan tendrá que hacer un gran sacrificio por los suyos y descubrirá que las cosas no siempre son lo que parecen.
Le tenía ganas a esta película, y eso que no seguía el manga original, pero las películas de animación me interesan mucho sobre todo si vienen apoyadas de una buena historia más para adultos y no tan “familiar” como las de Disney. Tras haber disfrutado dignamente con la de Final Fantasy: Advent Children y sobretodo haber disfrutado de su calidad gráfica, quería ver si esta iba más allá. Y la verdad es que me ha dejado con un sabor agridulce. La peli hay que reconocer que está muy bien cuidada, se nota que han estado trabajando en pulir todos los detalles para hacer la película los más realista posible, partiendo de una estética steampunk, nos muestra las diferencias tecnológicas y visuales que hay por ejemplo con la nave del capitán Harlock respecto a las naves de la flota. Los efectos de humo y partículas logran crear un realismo pocas veces visto en la animación. Entrando en la historia, llama mucho la atención del archiconocido capitán Harlock, misterioso, frío y distante como lo muestran al principio, y es que la historia de se basa en Logan, un chico que, aparentemente, quería formar parte de la tripulación de la Arcadia y poder surcar las estrellas. Tras esto vemos unos giros de guión que acaban desinflando más que agrandar la historia de Harlock, termina liándose demasiado y no queda claro cuál era la intención de los buenos y los malos (por decirlo de alguna manera).  De hecho le acaba pasando lo mismo que el pasó a la de Final Fantasy: La fuerza interior, muy bonito por fuera pero por dentro denotaba una falta de historia más acorde con el juego y sobretodo más elaborada. A pesar de eso Capitán Harlock es mucho mejor y más entr
etenida de ver. Pero cuando las expectativas son altas siempre esperas lo mejor.