Cuaderno de Bitácora de un Trekkie. Fecha Estelar 1505.7

A estas alturas, habiendo llegado a Deep Space Nine y a Voyager, es el momento de hablar de un elemento tan importante de cualquier saga estelar como son los alienígenas. Es cierto que son pocas las veces que todos aquellos seres que no sean humanos son descritos como aliens o extraterrestres, ya que la filosofía de la Federación ha superado estos prejuicios, y en el universo Star Trek todos somos seres vivos, incluso Data. Pero no nos engañemos, estos prejuicios existen queramos o no, por lo que una de las cosas que más nos chocan al ver Star Trek, son las relaciones entre diferentes especies.
Si pasamos por alto esta visión tan diplomática del universo, todo lo que no es humano, por muy humanoide que sea, es un alien. ¡Y vaya aliens! En los años sesenta, Spock, que lo único que tenía eran las orejas puntiaguadas, las cejas raras y la sangre verde, se convirtió en un perfecto alienígena, como todos los vulcanos, que por el aspecto y costumbres, pueden ser considerados los primos sosos de los humanos. Del mismo modo, los romulanos, que son como los vulcanos pero con la frente endurecida y una mala uva característica, y lo bajorianos, que se caracterizan por un peculiar tabique nasal y una obsesión por los pendientes, no es difícil comprender las relaciones interespecies
A ver, debemos ser sinceros y aceptar que una cosa es enamorarnos de una sexy bajoriana, una lógica vulcana, incluso de una impetuosa romulana, o de otras especies cuyas diferencias con los humanos son escasas, pero cuando hablamos de los klingon, los ferengi, los cardasianos o los trill, ya es harina de otro costal.
Los y las klingon, que en un principio parecían malvados Fu Man Chus con demasiado rayos uva, fueron evolucionando hacia los seres duros, crueles y salvajes que se establecerán en las películas de la primera generación y las series posteriores. Con una cresta en la frente, largas melenas y comportamientos propios de la edad media. Siempre hay klingons más agradables, como Worf, pero normalmente dan demasiado miedo como para considerarlos amigables, por lo que relaciones amorosas que dieron lugar a personajes como B’Elanna Torres, me son increíblemente… ¿Cómo decirlo? ¡Soprendentes!
Otros que, si bien no resultan tan aterradores, atraen menos son los ferengi Estos seres, obsesionados con el dinero y el beneficio económico, se caracterízan por tener unas orejas enormes, más grandes incluso que su cabeza. Los ferengi no dan miedo, ni mucho menos, simplemente son repulsivos. Por muy bien que nos caiga Quark, no podemos evitar de fijarnos en su orejas, sus dientes y… Bueno, todo en general.
A diferencia de los ferengi, los cardasianos, personajes que también conocemos en profundidad en DS9, además de su aspecto repulsivo -con esos cuellos anchos que parece que los hayan aplastado, y ese aspecto reptiliano-, son tan temibles como los romulanos o los klingon, sino que le pregunte a Picard sobre métodos de tortura cardasianos.
Entre los principales extraterrestres del universo Star Trek están los trill, que conocemos en DS9, cuando se nos presenta el personaje de Yadzia Dax. Los trill son unos seres simbióticos, algo así como un gusano que vive en una bolsa abdominal de un huésped, pero cuya memoria conserva todos los recuerdos de cuantos huéspedes haya ocupado. Por lo que no puedo evitar preguntarme… ¿En serio Bashir? ¿Cómo te puedes enamorar de Yadzia? Su mente tiene cientos de años y tiene una jo***a bolsa abdominal con un gusano dentro, que prefiero no saber si se mueve o no. La ventaja de ello, es que en el espacio no hay playas, así que la única peculiaridad externa de Yadzia son unas sexys y atrayentes marcas de leopardo que van desde la frente hasta los pies en dos franjas simétricas. Pero ello no me evita dejar de pensar en ese gusano centenario.
En Star Trek, así como en la mayoría de universos espaciales, existe una norma escrita, que no siempre se cumple: cuanto más feo o más raro es un alienígena, más malo será. Los romulanos, por ejemplo, es una de las excepciones que confirma la norma, no son muy feos, mira que son malos; de igual modo, los klingons, que si en TNG son aliados, durante mucho tiempo fueron los enemigos más temidos de la Federación, correspondientes con su fealdad.
Lo curioso de todo ello, es que la única especie que se siente atraída por todas las demás es la humana. Existen medio humanos, medio vulcanos, como Spock; medio humanos, medio romulanos, como la hija de Tasha Yar; medio humanos, medio klingons, como la primera esposa de Worf… Pero, pocas son las ocasiones en que hay medio ferengi, medio klingons, o medio vulcanos, medio trills. Algunos me hablaréis de Worf y Yadzia, pero no olvidéis que por ahí no va corriendo un chiquillo medio trill, medio klingon. Con esto quiero decir que, si bien nos encanta luchar contra extraños alienígenas, también nos encanta llevárnoslos a la cama.
Star Trek, la última frontera. Estas son las experiencias de un trekkie advenedizo en una misión dedicada a la exploración de capítulos desconocidos, al descubrimiento de nuevos personajes, de nuevas películas, hasta alcanzar lugares donde ningún friki ha llegado antes.