The Imitation Game: Descifrando Enigma (Morten Tyldum, 2014)

El director noruego Morten Tyldum (Headhunters) nos sorprende con este biopic relacionado con el matemático y criptógrafo Alan Turing, el hombre que consiguió descifrar Enigma, la máquina de cifrados creada por la Alemania nazi para sus maniobras, un punto clave en la victoria aliada de la segunda guerra mundial. Pero lejos de ser admirado como un héroe, Turing fue acusado y juzgado por su condición de homosexual en 1952.
Se había hablado mucho sobre esta película, últimamente se han visto varias películas de este estilo como la de jOBS, o la mas reciente La teoría del todo relacionada con el astrofísico Stephen Hawking. Hacer películas basadas en la historia de una persona siempre es complicado, ya que normalmente se tiende a tratar la historia de manera subjetiva, generalmente a favor del país el cual la produce. Obviamente descifrar Enigma fue un hecho importante para los aliados, pero evidentemente esto tiene también su lado oscuro, a pesar de tener las comunicaciones del enemigo, se gestionó de tal manera que pareciera que seguían en desventaja, con la consiguiente pérdida de vidas de soldados que habrían podido ser evitadas. Pero dejando a un lado la moralidad histórica, esta película nos relata dos claves importantes sobre Alan Turing, su obsesión por descifrar Enigma y su complicada vida debido a su inteligencia y su condición sexual, en aquellos tiempos ser homosexual estaba penado, algo de lo que no pudo escapar. Benedict Cumberbatch es el encargado de interpretar al matemático y como era de esperar, su papel olía desde antes a que se supiera a candidatura para los Óscars. A veces puede parecer que se hacen películas solo para los Óscars, además suelen coincidir en el género, suelen ser dramones cargados de sentimentalismo, con un protagonista peculiar en un mundo injusto para él, generalmente apoyado por alguna desigualdad social / racial. Al margen, Cumberbatch es uno de los actores mas populares hoy en día y se lo tiene merecido, siempre lograr dar ese nivel que todos esperamos. La película está rodada con frescura y de una manera ágil, con el uso de flashback para contar historias del pasado, de esta manera no se hace excesiva. La ambientación de la época es ejemplar,  de vez en cuando se van mostrando datos e imágenes sobre la guerra pero de una forma como alejada de los protagonistas, a pesar de vivir en la misma situación, se desvían como si fueran hechos independientes centrándose exclusivamente en el entorno de Turing, un hombre inteligente que no parece encajar en la sociedad y prefiere rodearse de lo que realmente le fascina, las maquinas, y en este caso su preciada computadora Christopher, la máquina que cambiaría el transcurso de una guerra y le convertiría en el padre de la computación moderna.
Y lo que tendría que haber sido uno de los mayores hitos y que convirtieran a Turing en un héroe nacional, no ha sido hasta bien poco que se le ha reconocido, todo por la “culpa” de tener otra condición sexual.