Cuaderno de Bitácora de un Trekkie. Fecha Estelar 1509.7

A estas alturas, a pocas semanas de terminar con Star Trek: Enterprise y, por lo tanto, con Star Trek, creo que ha llegado al momento de tomar la segunda decisión más importante que debe tomar un trekkie. Si la primera de ellas era que uniforme llevar y, por lo tanto, que función tener en una nave, de lo que ya hablamos hará unos meses, esta es aún más importante… ¿Bajo las órdenes de qué capitán nos gustaría servir en la Federación?
Esta claro que la decisión no es fácil a priori, cinco son los candidatos, y eso si no quisiésemos formar parte de la tripulación de alguna nave klingon, romuliana o cardasiana. Pero para simplificar las cosas, me centraré en los cinco protagonistas de la franquicia, es decir: Kirk, Picard, Sisko, Janeway y Archer.
Entre estos cinco está clarísimo que hay dos categorías. Por muy bien que nos caiga Ben Sisko, o por mucho que nos guste Katherine Janeway, está claro que estos dos, junto con el pionero Jonathan Archer, forman un trío de capitanes que está muy por debajo del dúo compuesto por los dos grandes capitanes de Star Trek, Kirk y Picard. Sin embargo, antes de pasar a debatir sobre si nos gustaría ser uno de los fieles tripulantes de uno u otro capitán –porque, admitámoslo, la elección está entre estos dos–, debemos tener en cuenta el porqué los demás capitanes no están a la altura de estos dos. A parte del evidente hecho de no ser los originales, por ejemplo, Sisko, para empezar, no es capitán hasta muy avanzada DS9, a parte de ese bipolarismo de tono religioso que se trae con el tema del “Emisario” de Bajor, por lo que me lleva a pensar que servir a sus órdenes puede ser un poco alocado. Por lo que respecta a la capitana Janeway, de cuyo peinado ya hemos hablado, aunque demuestra ser una de los capitanes más profesionales de la franquicia, llevando a cabo una misión improvisada de siete años, no tiene ese carisma tan característico que necesita un capitán de una nave de la Flota, televisivamente hablando. Finalmente, Jonathan Archer tiene el mayor hándicap de todos ellos, es a la vez el primero y el último de los capitanes, es decir, si por un lado es el primero en el hilo cronológico, y no puede aprovechar la herencia de, por ejemplo, Kirk–como hacen Picard, Sisko y Janeway–, por el otro, no tiene la suficiente potencia de personalidad para demostrar que es digno de ser mencionado como el “Primer Capitán”, título que, indiscutiblemente tiene Kirk.
Y ahora, el debate milenario que enfrenta a todo tipo de trekkies… ¿Quién es mejor, Kirk o Picard?
De Kirk, como ya dije –y sino lo hice lo digo ahora– se puede escribir un libro, algo que probablemente William Shatner ya debe haber hecho, en el que se narre lo significa ser el capitán de la Enterprise y como debe comportarse uno en el puente, incluyendo sobreactuaciones, posesiones infernales y tribbles. Kirk es un hombre abiertamente apasionado, que, a pesar de acatar las leyes de la Federación, no deja de ser un hombre de acción, un héroe a la antigua usanza. No le teme a nada, y esto lo mete en problemas en más de una ocasión, sin embargo, siempre consigue salvar a todos en el último suspiro.
Por su parte, Picard es más un intelectual, amante de la arqueología y de la filosofía antigua, algo que le hace aparentar ser más sereno y menos pasional que Kirk, además, cuando siente que se apasiona prueba, por todos los medios, evitar parecer pasional. En una ocasión le describen como un hombre con “corazón de explorador y alma de poeta” que, en lenguaje profano, quiere decir bipolar, ya que pasa de padre compasivo y comprensivo a un estricto militar en cuestión de segundos.
Podríamos llegar a decir que Kirk y Picard son dos caras opuestas de una misma moneda, cuya única similitud es su incondicional amor por su nave, la Enterprise, por lo que elegir entre ambos sería algo un poco complicado. Y más cuando un hombre que conoció a ambos, ese vulcano llamado Spock, afirma que, cada uno a su manera, ambos son igual de obstinados, dejando claro que son diferentes y en extremo.
Llegados a este punto, y con todas las cartas sobre la mesa, la decisión se complica. Por lo que solo puedo recurrir a la única escena que comparten Kirk y Picard en La próxima generación. En esa escena, además de ver como Kirk pasa el testigo definitivamente de líder indiscutible de Star Trek, podemos observar que significa enfrentar a estos dos grandes hombres. Y tras una momento completamente memorable de la saga, creo estar en plenas facultades para decir que, si pudiera escoger mi destino en la Flota Estelar, me decantaría por servir a las órdenes de… James T. Kirk. Y, para defender mi posición, terminaré esta entrada del Cuaderno con la conversación que tienen Kirk a Picard mientras están en el nexo temporal:

“–Dice que la historia me da por muerto, quien soy yo para discutir con la historia.
–Un oficial de la Flota de Estelar, tiene un deber.
–No necesito que me sermoneé. Yo estaba salvando la galaxia cuando su abuelo iba en pañales. Además, creo que la galaxia me debe una.”

Star Trek, la última frontera. Estas son las experiencias de un trekkie advenedizo en una misión dedicada a la exploración de capítulos desconocidos, al descubrimiento de nuevos personajes, de nuevas películas, hasta alcanzar lugares donde ningún friki ha llegado antes.