El decálogo del tipo duro. Por Xavi Serrano & Francesc Marí

Hubo una época en la que el cine de acción proliferó como las setas —como las alucinógenas que algunos se tomaban antes de escribir ciertos guiones—; hubo una época en las que los tipos musculosos y poco expresivos, que nunca hubieran podido conseguir un papel protagonista, se convirtieron los actores más prolíficos; hubo una época en los disparos, las explosiones y la sangre estaba en descuento en los mayoristas de atrezzo… Esa época fueron los años 80 y sus protagonistas fueron los tipos más duros que el cine ha visto y verá jamás.
Pero, ¿qué debe tener un tipo cualquiera para ser un tipo duro? ¿Cuáles son las normas que distinguen a un tipo duro de alguien que solo parece un tipo duro? No se preocupen, amigos lectores, los autores de LASDAOALPLAY? han unido sus fuerzas para redactar las diez normas básicas para ser un tipo duro, los diez mandamientos del «tipodurismo»¡El decálogo del tipo duro!

Nº 1: Un tipo duro no da discursos, regala sentencias
No basta con que acabe de partirle la cara un centenar de tíos con sus propias manos, no, además soltará una frase lapidaria o un chascarrillo para hundirlos moralmente.

Nº 2: Un tipo duro no salva a la chica, hace su trabajo
La chica, el país —seguramente Estados Unidos de América—, o el mundo, a un tipo duro le da igual, su trabajo es salvarlo y hacerlo a lo grande.

Nº 3: Un tipo duro no necesita armas, él es un arma
Sus enemigos pueden necesitar cargadores y cargadores para sus armas de gran calibre para herirle superficialmente, pero si un tipo duro tiene que matarte, no le hará falta más que sus propias manos, o sus piernas, si es Chuck Norris o Jean-Claude Van Damme.

Nº 4: Un tipo duro no huye de las explosiones, les da la espalda
Puede que tras él acabe de estallas la mayor bomba atómica de la historia de la humanidad, un tipo duro seguirá corriendo, andando o paseando sin preocuparse en mirar.

Nº 5: Un tipo duro no requiere ayuda, él solo se basta
Si se encuentra en la peor de las situaciones, sin armas, en inferioridad numérica, sin posibilidades de salir vivo, un tipo duro no pedirá apoyo, saldrá del apuro y dará apoyo a un regimiento entero de soldados.

Nº 6: Un tipo duro no necesita medallas, no sirven para matar
Tal vez acaba de salvar al mundo del peor de los desastres, pero un tipo duro no quiere condecoraciones, al igual que el actor que lo interpreta, puede que haya estado toda la película sin cambiar de expresión, pero por eso no necesita un Oscar.

Nº 7: Un tipo duro no sigue las reglas, las impone
Mientras salvaba al mundo, un tipo duro puede pasarse por el forro todas las leyes habidas y por haber, dejando un rastro de destrucción tras él, sin embargo, destrozara a aquel que se atreva a saltarse solo una de esas leyes.

Nº 8: Un tipo duro no busca problemas, los encuentra
Habitualmente, un tipo duro tiene una vida normal siendo cocinero, obrero o pescador —aunque antes siempre fue militar—, sin embargo, sin quererlo ni beberlo, se verá metido hasta al fondo en todo tipo de problemas.

Nº 9: Un tipo duro no tiene enemigos, tiene cadáveres
A un tipo duro no le duran demasiado los enemigos —y los amigos, normalmente, tampoco—, ya que antes de que puedan volver a cometer un delito, él se encarga de impedírselo… ¡Al precio que sea!

Nº 10: Un tipo duro siempre será un tipo duro
Una vez has salvado a los Estados Unidos de América —no vale otro país—, lo has hecho con tus propias manos, sin preocuparte de tu vida o la de los demás, y te has saltado todas las leyes que has prometido defender, serás consagrado al Olimpo de los Tipos Duros. Aunque luego protagonices una película en la que te haces cargo de una guardería, haces de niñera o te conviertes en hada de los dientes.