The Martian (Ridley Scott, 2015)

Tras rescatarlo en el campo de batalla tras las líneas enemigas en Salvar al soldado Ryan, y tras despertarlo de un criosueño en un planeta lejano en Interstellar, nuestro querido Matt Damon se vuelve a quedar perdido, esta vez en nuestro planeta vecino, Marte.  Si amigos, otra vez tocará ir a rescatarlo, aunque en esta ocasión, el bueno de Matt será capaz de arreglárselas él solito en un planeta desértico cuya vida es imposible.
Esta vez Ridley Scott parece que se ha puesto las pilas, tras el desastre de su última peli Exodus: Dioses y Reyes y el gran fail que supuso Prometheus, ahora por fin podemos ver una peli digna, a la altura de las mejores suyas.
Basada en la novela de Andy Weir de 2011 El marciano (The Martian), The Martian es una peli muy bien construida y que entra por los ojos, en seguida te pone en situación para mostrarnos de lo que realmente trata, la supervivencia en un planeta hostil. Nuestro protagonista deberá usar todos sus conocimientos para subsistir todo el tiempo posible, ya sea cultivando alimentos, generando agua y oxigeno, etc. Ya que mientras, en la tierra, los líderes de la NASA tratan de buscar una solución que sea capaz de traer al astronauta sano y salvo.
En esta década podemos decir que hay dos películas que han marcado una clara referencia en lo que a ciencia ficción se refiere, evidentemente me refiero a Gravity y a Interstellar. Cada una tiene un estilo particular. Gravity es más angustiosa y más directa, Interstellar es más profunda y filosófica, pero ambas son dos obras de arte. En The Martian es como si se hubieran quedado a mitad de camino de las dos, tiene pequeñas sutilezas de cada una mezcladas con el estilo propio de Scott. Nos ofrece una visión muy realista del futuro de la ingeniería espacial.  
Prácticamente las dos horas que dura la película se basan en ver como Matt Damon intenta sobrevivir en ese inhóspito lugar. A priori puede resultar agobiante y cansino pero nada más lejos de la realidad. La película se vuelve muy entretenida gracias en especial al sentido de humor de nuestro protagonista. Como si de Bear Grylls se tratara, irá mostrándonos los trucos y técnicas para poder desenvolverse en ese lugar. Su humor y sus ganas de vivir son lo que le dan esa chispilla a la película. Eso puede resultar chocante, ya que seguramente muchos de nosotros en esa situación no estaríamos tan contentos. -Yo estaría en una esquina del módulo espacial de rodillas gritando voy a morir-. Pero claro la peli sería mucho más corta y aburrida. Así que dotar de carisma al protagonista era un recurso más que necesario. Por otro lado tenemos todo lo relacionado con lo que pasa en la tierra. La NASA buscando soluciones y hablando con los medios de comunicación. Esta parte es la que como no, el sentido patriota y más americano realzan la película. Parece que son los únicos que pueden hacer algo, aunque esta vez con la ayuda de la agencia espacial China. Para abrir lazos mas que nada.
Quizá como punto negativo, si es que podemos llamarlo negativo, es que a nuestro protagonista, a pesar de estar en una situación crítica, casi todo le sale bien, no hay demasiados contratiempos tal y como el cine nos ha marcado, da la sensación de que siempre tiene pasar algo malo, aquí obviamente pasan algunas cosas malas pero no es una sucesión de gafes tal y como vimos en Gravity. No transmite el peligro que una situación como esa debería de dar, del mismo modo que tampoco hay una trama profunda ni existencial. Y menos mal ya que no lo necesita, no es su estilo.
En definitiva The Martian es una muy buena película que junto a Interstellar y Gravity (¿las he nombrado ya?) copan el pódium, siendo estas dos últimas para mi gusto mejores, del género espacial de ciencia ficción de los últimos tiempos. Todo lo que se haga de aquí en adelante será comparado y juzgado con estas tres.