El último hombre en la Tierra T.2 (Fox, 2015)

Al final de la primera temporada, Phil recibe el castigo por los actos egoístas que ha cometido desde que vuelve a vivir en compañía. Por unanimidad, Phil —que ahora es llamado Tandy— es abandonado, por el otro y más perfecto Phil Miller, en mitad del desierto. Expulsado de su propia ciudad, sin apenas comida y odiado por los demás supervivientes de Tucson, todo parece indicar que los días de Phil están contados, pero un ángel de la guarda aparece y lo salva. Su ex mujer, Carol, parece ser la única que lo entiende, lo recoge y se van dejando atrás a todos aquellos que han estropeado su vida de recién casados.
Este panorama, en el que nos olvidamos de unos personajes que —en mi opinión— eran realmente odiosos, permite que la serie se recupere y se reinicie de lo que parecía ir destinado a repetirse tantas semanas como la Fox quisiera que se repitiera. El salto de temporada, ha permitido a los creadores a replantear la situación, y nos han traído de nuevo a todos los personajes de tal manera que nos vemos obligados a conocerlos de nuevo.
Por un lado están Phil y Carol —interpretados de nuevo por Will Forte y Kristen Schaal—, que al volver a estar juntos, solos y casados de nuevo, realmente descubren una inesperada historia de amor entre ellos. En esta relación, Carol enseña a Phil a comportarse un poco mejor, mientras que él consigue que la «buena niña» que es ella, descubra un lado salvaje y alocado. Sin ir más lejos, después de abandonar Tucson, la pareja emprende un viaje a lo largo y ancho del país en busca de una nueva ciudad en la que vivir, y los encontramos viviendo en la Casa Blanca, bebiendo margaritas en una piscina hinchable en mitad del Despacho Oval y yendo a comprar al súper con un caza… Hasta cierto punto, se podría considerar un punto medio entre las vidas de ambos.
Por el otro lado, Melissa, Todd, Erica, Gail y el otro Phil han abandonado Tucson y se han ido a California, donde han conocido a Gordon, un superviviente «millonetis» al que se han unido en su mansión. Esta parte de los personajes, si bien siempre son secundarios, cuando se reencuentran con Carol y Phil —que se autocastiga para demostrarles que ha cambiado—, poco a poco van demostrando que no son tan perfectos como los conocimos en la primera temporada, humanizándolos lo suficiente para que sintamos más simpatías por ellos que en la primera tanda de episodios, excepto con el otro Phil… ¡Cómo odio ese a don perfecto! Por ejemplo, Todd tiene un secreto que oculta a todos los demás, Gail se descubre ser una borracha empedernida, Erica es una celosa sin escrúpulos, Phil, como vimos al final de la primera temporada, es un tipo mucho más cruel de lo que parece y Melissa… Bueno, el caso de Melissa es diferente. Es difícil de explicar, es como una sensación, creo el problema está más en la actriz que no en el personaje. Durante la primera temporada ya había algo que me chirriaba, pero en la segunda creo ver más claro que es January Jones la que no está cómoda, y el comportamiento arisco de su personaje es derivado del suyo, como si no quisiera estar realmente allí… O eso, o realmente es una gran actriz.
Como se podía esperar de una serie post-apocalíptica —por que no lo olvidemos, El último hombre en la Tierra es una historia post-apocalíptica—, no son muchas las nuevas incorporaciones. Está Gordon, el nuevo, que al verlo no pude más que asustarme, ya que está interpretado por Will Ferrell —no voy a decir que sentimientos tengo contra este actor— y, por un segundo, pensé que sería de los habituales, pero, por suerte, solo fue un cameo, que sirve como germen de nuevas tramas.
Pero el que realmente interesa es el interpretado por Jason Sudeikis, Mike Miller, el hermano de Phil. Lo curioso de este personaje es su planteamiento, ya que se trata de un astronauta que se encuentra aislado en la Estación Espacial Internacional y que intenta contactar con la Tierra. Realmente está es la trama dramática de la serie, un tío perdido en el espacio, con su hogar ante sus ojos pero a la vez tan lejos de él que no tiene medios para sobrevivir y saber que su hermano está vivo. Aquí los realizadores lo han hecho muy bien, al crear un gancho con el que cazarnos… ¿Conseguirá Mike volver a la Tierra? ¿Se reencontrará con su hermano? ¿Será Mike tan peligroso y divertido como Phil?
En esta segunda temporada, tres episodios más breve que la anterior, El último hombre en la Tierra nos demuestra algo que estaba un poco en el aire al final de la primera temporada, tiene carácter y potencial para seguir, ya que en los últimos episodios —justo antes del abandono de Phil en el desierto— todo parecía indicar que la historia tenía unos límites que no podía superar.
De momento las tramas de esta segunda tanda han sido más originales y mejores que las de la primera, a la vez que, en ningún momento, han recurrido a reproducir anteriores situaciones, dándole mucha más fuerza a los personajes que se descubren cada vez más humanos y menos planos. Así que, como dije en relación a la primera temporada, esperemos que esta serie tenga una vida larga y saludable para hacernos disfrutar de lo lindo.