La Batalla del Agua Pesada (Filmkameratene A/S, 2015)

Durante la segunda guerra mundial, uno de los objetivos principales, y quizá menos conocido a nivel general, fue evitar que los alemanes obtuvieran la capacidad de crear armas nucleares. La batalla del agua pesada u Operación Telemark, como también se le conoce, fueron una serie de operaciones por parte de los aliados con el objetivo de impedir que la Alemania nazi obtuviera agua pesada, material necesario para la creación de armas nucleares. Se denomina agua pesada al óxido de deuterio, molécula que se utiliza como moderador en los reactores nucleares.
Con la invasión de noruega por parte de Alemania, estos se apoderaron de una instalación conocida como Norsk Hidro, la única en Europa capaz de crear agua pesada. Cuando los británicos se enteraron que Alemania estaba interesada en el agua pesada, comenzaron a investigar sus motivos hasta descubrir que un científico alemán llamado Werner Heisenberg estaba creando un reactor nuclear. Rápidamente Inglaterra organizó unas operaciones para destruir la planta de procesado de agua pesada y evitar el posible acceso de los alemanes a la energía y armas nucleares.
La serie parte en 1939 cuando el científico Heisenberg es galardonado con el nobel de física, su éxito le abre el camino para la investigación dentro del gobierno alemán, su objetivo es la creación de un reactor nuclear para generar energía, aunque a los jefes militares nazis les interesa más la capacidad destructiva de dicho proyecto. La serie intercala lo momentos de Heisenberg y sus estudios con los del grupo de operaciones aliado, cuyo objetivo es sabotear los planes de los alemanes. El principal escenario es la planta de obtención de agua pesada en Noruega cuya trama también engloba a su nuevo director y los problemas que este genera con los empleados y los oficiales alemanes.
En ningún momento la serie nos pinta como a los alemanes los malos y los aliados los buenos, simplemente son dos bandos opuestos cada uno con sus  objetivos. Mostrándonoslo de manera bastante objetiva siendo nosotros los que tengamos que juzgar al respecto.
Uno de los mejores aspectos de la serie es la ambientación, especialmente los escenarios en campo abierto, generalmente nevados por la ubicación de dicha historia, así como los momentos donde la trama se desarrolla en interiores, cuidando los detalles de la época. Se nota el exquisito trabajo de documentación histórica.
La miniserie producida en Noruega consta de seis capítulos de unos cincuenta minutos de duración, su ritmo no es precisamente rápido ni su historia es tan compleja como para necesitar más metraje. De esta manera no llega ser pesada y se convierte en una buena serie histórica y cultural de un hecho que quizá no es tan conocido por el gran público, pero que fue decisivo en la victoria aliada.