Deadpool (Tim Miller, 2016). Por Deadpool

Antes de empezar… ¿Todavía no habéis ido al cine a ver mí película? ¿Ni tan solo os la habéis bajado en checo subtitulado en chino? ¿Cómo es posible? En serio, ¿cómo? Es más mainstream que un cameo de Iron Man en una película de Star Wars. Bueno, parece que no he generado suficiente hype durante todos estos meses, que aún necesitáis que siga hablando de ella, cuando yo quiero hablar de Deadpool 2, con Cable, Lobezno y compañía, eso ya lo veréis en las escenas post-créditos… ¡Ups! ¡Spoooileeer!
Bueno, menos chuminadas, vamos a lo importante… ¿Cómo una web tan mierda como LASDAOALPLAY? ha conseguido que haga un comentario de mí peli? Pues sencillo, se cogen los derechos de autor y se frotan con fuerza por la entrepierna, por no decir los huevos, los cojones, los cataplines o el escroto. Los dos mamoncetes que administran esta página han pasado olímpicamente de una cosa llamada «propiedad intelectual», y aquí me tenéis, escribiendo más que en toda mi vida. Total, para que después lo lean cuatro pringaos, pero bueno… Da igual.
La mayoría de los «expertos» te dirán que mi película es otra película de superhéroes, pero en realidad se equivocan, nosotros teníamos mucho menos presupuesto… Pero muchísimo menos, y ¿qué resulta de ello? Que si seguimos igual en taquilla, les vamos a restregar nuestros números por sus caras de ejecutivo millonetis. El caso que, como no podía ser de otra forma, la primera película de un superhéroe (aunque, para ser sinceros, yo no soy un superhéroe), se tiene que explicar sus orígenes, y no íbamos a ser menos. Aunque, como nuestro directo, un chavalote llamado Tim Miller, quería ser un poco más profesional, lo hicimos con flashbacks, que siempre mola más. ¿Por qué ser lineales cuando podemos ir adelante y atrás en el tiempo y liar a la peña? Pues eso. Todo empieza con una chica, me enamoro locamente de un pibonazo de esos de diez… Ya me entendéis. Vanessa ¡Cómo estaba Vanessa! Igual de loca que yo, igual de imaginativa que yo, y con la misma marcha que yo… Y no me refiero a las discotecas. Pero como bien digo en la peli, la vida es una larga serie de desgracias con breves intermedios de felicidad, y de golpe… ¡PAM! Cáncer. De pulmón, próstata y cerebro, entre otros muchos. Pero lo que más me jodía era que la jodería a ella, por lo que me atreví a meterme en la boca del lobo, y acabé francamente mal. Me metieron un suero, me llevan al extremo y de golpe, me convierto en una ciruela pasa con arrugas y pene inmortal. ¿Cómo podía volver con ella? Para arreglarme solo podía recurrir a un hombre, Ajax (o Francis, solo deja que los amigos lo llamen así), el que me lo hizo. En resumidas cuentas, la película narra dos líneas temporales (ambas protagonizadas por mí) una en la que me convierto en Deadpool y otra en la me vengo como Deadpool, que acaban confluyendo en un gran y épico final.
Para una ocasión tan importante como una película, preste mi traje rojo a prueba de manchas de sangre al guapo, simpático, inteligente y extremadamente sensual, Ryan Reynolds. Al principio tenía mis reparos (no podía sacarme la horrible imagen de lo que hizo conmigo en X-Men Orígenes: Lobezno), pero luego nos hicimos coleguillas, es lo que tiene cascársela el uno al otro mirándose a los ojos. Además, es un auténtico cachondo, sabe que ha hecho películas y personajes muy malos y se ríe de ello, sino fijaos en las puñaladas traperas que lanzamos a la peli de Lobezno o de Linterna Verde, si es que somos unos hijo*****.
La chica que tengo el placer de tirarme es la siempre perfecta Morena Baccarin. Mi «Robin» particular (aunque solo hace que apostar a que voy a morir), Weasel, es el no tan perfecto T. J. Miller. Luego están mis coleguillas, Dopinder el taxista al que nunca pago, interpretado por Karan Soni, la mutante con el nombre más jodidamente espectacular de todos, Negasonic Teenage Warhead, a la que da vida Brianna Hildebrand, y Coloso, que, como es una peli de Marvel, tenía que haber algo creado por ordenador, así que el hombre con la pilila cromada es una mezcla de captura de movimientos, doblaje con acento soviético y el trabajo de una panda de nerds, pero queda muy resultón. Y, al otro lado del ring, están mi amigo Francis, interpretado por un británico (no sé que tienen, que los villanos de las pelis americanas siempre acaban siendo británicos), Ed Skrein, y Angel, una mujer de armas tomar llamada Gina Carano, que poco a poco se está convirtiendo en la Roca con tetas… ¡Uy, he dicho tetas! Tengo que ir con cuidado por que sino estos c******s j*****s de LASDAOALPLAY? me van a cambiar el texto por m******s asteriscos… ¿Veis?
Es por esto mismo que tengo que decir que, al tratarse de una película basada en un servidor, no podía dejar de ser gamberra, descarada, con muchos tacos, frases (y lo que no son frases) obscenas, y mucha, muchísima violencia (eso sí, a cámara lenta que siempre es más cool). Por lo que la han clasificado para mayores de edad, con lo que luego no quiero oír a padres remilgados protestando sobre el contenido de mí película, cuando descubren que sus hijos la han ido a ver. Seré irresponsable y un malísimo ejemplo, pero avisamos antes, ¿está claro? Pues eso.
En definitivas cuentas, hacía falta y mucho mi película, entre tanto vengador, tanto murciélago y tanto mutante hacia falta que alguien aportara algo nuevo y fresco al género, y por suerte, llegué yo. Así que… ¡venid aquí y chuparme la ***** para celebrarlo!

—¡Eh, Pool! Basta ya o te echamos, que somos una web con un cierto nivel que tenemos que mantener. Habla con propiedad.

Lo veis, es que no se puede hacer nada sin ser criticado, pero, por suerte, ya había terminado… ¡Pringaaaooos!
¡Ah! Por cierto, no hagáis caso de los resultados de los Oscar, la mejor película es la mía, la que lleva mi nombre… Deadpool (imaginaos que os lo susurro con voz melosa al oído, justo antes de que os de por detrás). Hasta Deadpool 2, esperemos que no tarde tanto como la primera o Ryan Reynolds le van a salir demasiadas arrugas.