Alerta Máxima (Andrew Davis, 1992)

Solo hay una persona en el mundo capaz de derrotar a un banda terrorista sin despeinarse, sin sufrir un solo rasguño, y no, no es Chuck Norris, es su alumno más destacado: Steven Seagal.
Steven Seagal es conocido por sus películas en las que derrota a todo dios y tan siquiera hace un gesto, una mueca del esfuerzo necesario para lograr dicha hazaña, ni se inmuta, sin duda es uno de los tipos duros más duros que el cine de acción ha dado. De su extensa y fabulosa filmografía (nótese la ironía) destaca, posiblemente, su película más recomendable y la que mejor encaja en nuestro especial de el decálogo del tipo duro, por su puesto me refiero a la genial Alerta Máxima.
Steven Seagal interpreta a Casey Rayback, un exmiembro de los Navy SEAL convertido a cocinero del mayor buque que tiene los Estados Unidos, el USS Missouri. En el acorazado se celebra una fiesta por el aniversario del capitán Adams. En ese momento el cantante que han contratado para la fiesta William Stranix (Tommy Lee Jones) y el segundo de a bordo el comandante Krill (Gary Busey), se revelan con parte de la tripulación y secuestran el gran buque para vender en el mercado negro los misiles Tomahawk especiales que el barco posee.
La historia es típica y la estructura recuerda mucho a otras pelis como Jungla de Cristal, evidentemente no puedes esperar mucho más, pero lo interesante es ver como realmente es una más que aceptable película de acción. Tiene todo lo que le pedimos al género, al género de principio de los noventa faltaría más, donde se destilaba eso de yo contra el mundo y donde las matanzas de enemigos estaban a la orden del día.
El foco de atención se lo lleva nuestro querido Steven Seagal, un aparente cocinero para la tripulación del barco, pero que realmente es una máquina de matar, es una mezcla de McClaine, con Rambo y MacGyver. Mata a mano, mata a cuchillo, mata con armas, mata con llaves de aikido, mata de espaldas, mata queriendo, mata sin querer y es un experto en fabricar bombas caseras, osea, mata con bombas también. Esto hace que los malos lo pasen muy mal, nadie piensa en sus familias a las que dejaran sin un marido o un padre, nadie piensa en las familias de los malos en este tipo de películas, snif. Además nos enseña una cosa muy importante, ser un asesino no implica saber actuar, y es que el tío ni se inmuta, da igual que esté en desventaja numérica o que los otros estén mejor armados, su cara impasible y su pelo engominado son mas que suficiente. De todas formas han tenido el detalle de colocarle, como compañera de armas, a una mujer florero para alegrarnos la vista, Erika Eleniak una exvigilante de la playa. Si salvas al mundo tienes que contar con una chica a tu lado, obviamente, si no que clase de tipo duro serías.
Sin duda Alerta Máxima es de las mejores, por no decir la mejor, que este tipo nos ha dado, recomendable para pasar un buen rato.


Una lapidaria:

-Usted no es cocinero.
-Si bueno, también se cocinar.