Transporter (Louis Leterrier, Corey Yuen, 2002)

Los mejores tipos duros los hemos visto en la década de los ochenta y principio de los noventa. Pero hay un tipo duro que empezó más tarde, podríamos decir que es el benjamín del grupo, aunque si se entera que le llamamos así podría partirnos la cara, ejem. Por supuesto me refiero a Jason Statham.
A este inglés alopécico lo conocimos en la peli Lock & Stock (1998) y posteriormente en Snach, Cerdos y Diamantes (2000) pero sus pinitos como héroe de acción empezaron en la película francesa llamada Le Transporteur. A partir de aquí y con las secuelas de Transporter y pelis como Crank o los Mercenarios, a Jason le han valido como para ser ya uno de los grandes del género de acción.
En Transporter Statham interpreta a Frank Martin, un exmiembro de las fuerzas especiales que ahora vive retirado y se gana la vida como "transportador", una especie de mercenario que traslada cualquier tipo de cosa, objetos o personas, en su coche desde el punto A hasta el punto B. Y todo con su propio código estricto de reglas para no involucrarse con los criminales que normalmente contratan su servicio. Pero uno de esos tratos no sale como esperaba.
Con esta premisa parte una de las películas que ya se han convertido en un clásico en el género de acción, su repercusión le ha llevado a dos entregas más, además de una serie y un reboot, con nuevo actor, de los tan habituales que se hacen hoy en día. Y no es que la peli sea un peliculón, pero tiene lo que los amantes del género piden. Primero de todo el protagonista, es carismático, serio, de estos que no se ablandan nunca y reparte hostias como panes, su especialidad es el combate cuerpo a cuerpo aunque como buen militar está entrenado en todo tipo de armas. De hecho los combates y las coreografías de lucha recuerdan mucho a las típicas del cine oriental tipo Jackie Chun y compañía, siendo uno de sus directores chino era más que evidente. Teniendo el tipo duro falta la chica, Lai (Qi Shu) será la razón, o mejor dicho la culpable que le complique su tranquila y monótona vida, cuando nuestro prota rompe una de sus inquebrantables reglas, vamos que él también tiene parte de la culpa.
Y por supuesto no puede faltar el malo de turno, interpretado por el actor Matt Schulze, y como no sus esbirros, para que nuestro prota se ensañe con ellos y nos regale escenas icónicas del género. La peli nos regala grandes escenas de acción y el ritmo es frenético desde el principio, como siempre cuando vemos este tipo de películas, el guión suele ser simple y predecible, por mucho que Luc Besson esté detrás, y va directo al grano para mostrarnos lo que nos interesa, sabemos que el prota vencerá al malo, se quedará con la chica y salvará el mundo, bueno en este caso a un grupo de inmigrantes con los que el malo pretende traficar y vender como esclavos. Y la verdad es que me gustó en su momento y me gusta ahora, la peli mantiene el tipo y no ha envejecido tan mal como otras, ha sabido mantener el paso del tiempo. Es cierto que sus secuelas son peores y mas flipadas pero la original Transporter es digna de estar en nuestro especial de tipos duros y por supuesto Jason Statham es un fichaje top y es merecedor de estar entre los diez mejores tipos duros de la historia.


Las reglas de Frank:

Regla uno: Nunca se modifica el trato.

Regla dos: Sin nombres.

Regla tres: Nunca abrir el paquete.