Rambo: Acorralado - Parte II (George P. Cosmatos, 1985)

Tras unos años picando piedra por lo sucedido en Acorralado, John Rambo recibe la visita de un viejo conocido, el único hombre en el que confía, el coronel Samuel Trautman. El coronel es el responsable de una importante misión para salvar presos en Vietnam y, como no podía ser de otro modo, el único hombre que puede llevarla a cabo no es otro que Rambo. Así que tras un rápido papeleo burocrático, el veterano de guerra más duro de la historia salta sobre territorio enemigo para cumplir una simple misión… Hacer fotografías a un campo de prisioneros. Como no podía ser de otra manera, la cosa se tuerce cuando Rambo se pasa por el forro las órdenes y decide rescatar a los presos, mientras acaba con todos los «malos» que se cruzan en su camino. Eso sin olvidarnos de la extraña relación sentimental que surge con su hermoso contacto local, una chica llamada Co. Sin embargo, lo que no saben Trautman y Rambo es que todo es una pantomima para acabar una guerra que hace demasiados años que dura, por lo que John será capturado los vietnamitas y los rusos, y no tendrá más remedio que fugarse, sin olvidarse acabar con cuantos se lo quieran impedir.
Para cortar de raíz con la seriedad de la primera parte de la trilogía y convertir está película en la que todos conocemos, los realizadores se bastaron con cuatro líneas de dialogo de lo más profundas. ¿Cómo justificar que Rambo sude durante toda la película? Fácil, uno de los jefes suelta: «Aquí el calor es insoportable, nunca he visto nada igual», y ya está. ¿Cómo hacer que Rambo se lie a hostias? Aún más fácil, alguien dice: «Solo fotografías, en ningún caso deberá enfrentarse al enemigo», normal siendo un hombre que ha dedicado al combate toda su vida solo se dedicará hacer el hipster en territorio enemigo. ¿Cómo hacer borrón y cuenta nueva sobre el trauma vivido en la primera parte? Todavía más fácil, alguien duda: «¿Está seguro que no está desequilibrado por la guerra? No podemos designar esta misión a alguien que puede derrumbarse bajo presión en aquel infierno», a lo que el coronel Trautman responde: «¿Presión? Le diré que Rambo es el mejor veterano de combate que he visto. Es una máquina de lucha con un solo deseo, ganar una guerra que otros perdieron. Y si para ganar debe morir, morirá. Sin miedo, sin lamentarse. Y otra cosa, a lo que usted llama infierno, él lo llama hogar». Toma ya, olvidémonos del sufrimiento de Acorralado y dejemos que Rambo haga aquello para lo que ha sido entrenado… ¡Matar! ¡Matar! ¡MATAR!
Sylvester Stallone retoma uno de sus papeles más míticos para llevarlo un paso más allá y hacerlo aún más legendario. Incluso cuando se le ofreció a John Travolta como compañero, Stallone se negó, Rambo se valía solo. A pesar de que Clint Eastwood con su Harry el Sucio siempre se ha considerado como el primer tipo duro del cine, hablando en propiedad, el concepto de «tipo duro» nacería realmente con esta película y el personaje interpretado por Sylvester Stallone. Sino, ¿cómo se explica que haya sido el único capaz de reunir en una misma película a Schwarzenegger, Norris, Willis, Van Damme y Statham? ¡Claro está! Por que Stallone / Rambo es el tipo duro original, el fue el primer «prescindible», que para aquellos que no lo sepan en inglés es «expendable». Además dejó el listón muy alto, ya que a lo largo de toda la película llega a matar a más de sesenta personas, sin contar las víctimas derivadas de la explosión del campo de prisioneros. Y lo que es aún mejor es que se vale de un cuchillo, un arco y unas flechas… Aunque bueno, no sé yo si unas flechas con puntas explosivas se pueden considerar o no armas de fuego. Sin olvidarnos de la ametralladora del helicóptero que utiliza como si fuera un arma de asalto ligera… Pero da igual, es Rambo.
A parte de Stallone, Richard Crenna vuelve en el papel de coronel Trautman, convirtiéndose en el máximo valedor de Rambo mientras no hace más que soltar las lapidarias que Rambo no suelta. Además, el director, George P. Cosmatos, contó con actores de cierto valor como Charles Napier, Julia Nickson, George Cheung y uno de los grandes villanos del cine, Steven Berkoff.
En el apartado técnico, dos nombres propios brillan por encima de todos los demás, primero el gran compositor Jerry Goldsmith se hace cargo de la banda sonora; mientras que el guión está firmado por James Cameron, aunque, por lo que se sabe, la historia del creador de Terminator era muy diferente de la que se vio en el cine, habiendo pasado por las manos del propio Stallone.
Rambo: Acorralado - Parte II marcó un antes y un después en la historia del cine de acción, hasta entonces todas las muertes debían ser justificadas. Pero esta película demostró que, si por el bien del espectáculo, se debe causar el caos a lo largo y ancho de un país, dejando un reguero de sangre y cadáveres, pues se hace y listo, da igual que más de la mitad de las víctimas sean irrelevantes. La verdad es que con Rambo se reinventó el cine de acción, a la vez que se creaba un nuevo género que daría tanto de que hablar.

Lapidaria:
Trautman: Usted ha cometido un error.
Murdock: ¿Ah, sí? Dígame cual.
Trautman: Rambo.