Kingsglaive: Final Fantasy XV (Takeshi Nozue, 2016)

La saga Final Fantasy es una de las más longevas y un referente en el mundo de los videojuegos, no es extraño que de vez en cuando quieran sorprendernos con intentar abarcar terreno en otros ámbitos, y el terreno audiovisual es el que mas cerca les queda. A pesar de ello, sus intentos por ofrecernos productos de calidad en sus películas han sido nefastos. Su primera gran producción Final Fantasy: La fuerza interior (2001) fue un autentico desastre. El aspecto gráfico era excelente pero no tenia nada de la esencia de Final Fantasy. Sus pérdidas dejaron tocada a la empresa Squaresoft hasta el punto que se juntó con la empresa Enix formando Square Enix. Esta vez, lo volvieron a intentar con una apuesta más segura, yendo directo a la nostalgia del jugador. Y que mejor que exprimir el mundo de Final Fantasy VII, uno de los rpg más queridos de la historia, bajo el nombre Compilation of Final Fantasy VII crearon varios títulos ambientados en ese universo incluyendo una nueva película llamada Final Fantasy VII: Advent Children (2005). Pero tampoco dieron con la tecla, y es que no basta con ponernos en pantalla a nuestros personajes más queridos, hay que crear una historia alrededor que valga la pena. Pero Square Enix no tiró la toalla y cuando apareció la séptima generación de consolas ya estaban pensando en crear una nueva serie de videojuegos bajo el título Fabula Nova Crystallis: Final Fantasy, presentado en 2006, con una historia y un mundo completamente nuevos. Destacando entre ellos el Final Fantasy XIII y Final Fantasy Versus XIII. Este último tubo un tiempo de desarrollo tan largo que todavía está por estrenarse en la actual generación de consolas, incluso el nombre se ha cambiado oficialmente a Final Fantasy XV. Con esta entrega Square Enix ha sacado también la película de Kingsglaive: Final Fantasy XV cuya historia se sitúa poco antes del comienzo del videojuego. 
Kingsglaive narra la historia sobre la caída del Rey Regis del reino de Lucis, un país que ostenta el último cristal en el mundo, lo cual es beneficioso para la política, la situación económica, y el aspecto bélico del país. El protagonista es Nyx Ulric, uno de los miembros del grupo de soldados de élite llamado Kingsglaive, que debe hacer frente a la invasión del reino de Niflheim, cuyo interés es atacar la ciudad de Insomnia, capital de Lucis, para controlar el Cristal del reino y obtener todo su poder. 
La trama de la película es muy política, con traiciones, conspiraciones y lo típico del género. Se nota que han intentado ofrecer una historia mucho más profunda y desarrollada, el problema es que cuesta seguirle el ritmo, con tantos nombres diferentes de personas y lugares, si no le has ido siguiendo la pista mientras se desarrollaba puede resultar confuso. Sobre todo para esa gente que no es seguidora de la franquicia. Con los personajes pasa algo parecido, se nota el esfuerzo que han intentado dar para conseguir unos protagonistas carismáticos y con evolución pero no acabas de sentir cariño con ellos, no son tan potentes como otros personajes de la franquicia Final Fantasy. Lo que sí han conseguido esta vez es ofrecer unas escenas de acción muy bien logradas, con mucho ritmo y en general, bien desarrolladas. Y es que el nivel visual es para quitarse el sombrero. La película está íntegramente generada por ordenador y el nivel gráfico que se ha conseguido es espectacular en todos los sentidos, los escenarios, los personajes, todo está muy bien recreado, se nota que tienen muchos recursos en este aspecto. Esto es algo que a Square se le ha dado siempre muy bien. Además, en la versión americana han optado por ofrecer un doblaje digno de película, con voces de actores de la talla de Aaron paul, Sean Bean o Lena Headey. Por desgracia esto no es suficiente para encantar al público, del mismo modo que los guiños que hay para los fans de la saga no son suficientes, o necesarios, para contentarnos con la peli. 
En definitiva, el camino que está siguiendo Square Enix con sus películas es bueno, aunque le queda mucho por mejorar. Ya que para los fans puede ser suficiente, pero para el que es ajeno a la saga Final Fantasy lo va a tener muy difícil para engancharse viendo una película como esta.