Cuerpo de élite (Joaquín Mazón, 2016)

Parece que la formula de Ocho apellidos vascos sigue teniendo éxito, o eso creen los productores de Cuerpo de élite, en esta ocasión, cogemos los tópicos regionales de diferentes cuerpos policiales del país para hacer el humor más tópico y fácil.
La historia a priori tiene su miga: tras una operación fallida, un cuerpo secreto de intervención llamado el cuerpo de élite resulta diezmado y el ministerio del interior español decide reclutar nuevos miembros para su recomposición. El nuevo grupo está formado por un agente de movilidad madrileño, una guardia civil andaluza, un mosso d'esquadra catalán, un ertzaintza vasco y un legionario muy español. Estos son entrenados con el objetivo de cumplir una importante misión: recuperar una bomba nuclear relacionada con el incidente de Palomares. 
No es mala la idea, al fin y al cabo no deja de ser una comedia, pero el principal problema es que el nivel y sobretodo la sucesión de gags van bajando de calidad conforme avanza la película. El inicio es bueno, y cuando se van presentado los protagonistas tiene gracia, hasta que te das cuenta que parece que se les ha acabado las ideas y el humor se vuelve más absurdo.
El reparto es de sobra conocido con actores destacados dentro de la comedia, cada miembro del cuerpo de élite tiene su peculiaridad asociada a los tópicos regionales, de esta manera tenemos a:

Miki Esparbé es Santiago “Santi” Bravo, el agente de movilidad de Madrid. Que curiosamente el actor es catalán.
María Léon es Lola Rivera, la guardia civil andaluza y católica.
Jordi Sánchez es Pep Canivell, el mosso d'esquadra, catalán y agarrado.
Andoni Agirregomezkorta es Gorka Arizmendi, el ertzaintza, vasco y bruto.
Juan Carlos Aduviri es Byron González, el legionario. Español de pura raza, pura raza ecuatoriana.

Además de los protas tenemos a los integrantes de la operación:
Carlos Areces es Boyero, el ministro del interior y jefe de la operación.
Joaquín Reyes es Julián Miralles, el secretario del ministro del interior.
Rober Bodegas es Xoel Brey, el informático gallego que no para de hablar.
Pepa Aniorte es la agente Camacho, Murciana a la que no se le entiende la hablar.
Y por supuesto algún que otro cameo interesante. 

Prácticamente no se olvidan de ningún tópico y aunque esto en un principio puede resultar rancio y muy “typical spanish” si hubieran sido más inteligentes la fórmula podría haber funcionado, al menos en Ocho apellidos vascos funcionó mejor. Quizá le falta ser más gamberra o meter más caña sin tener miedo a ofender. Es una lástima porque da la sensación de que el cine español, al menos en lo que a humor se refiere, no parece avanzar mucho. Justamente la parte que más me gustó fueron los momentos en los que salen Carlos Areces y Joaquín Reyes, los chistes sobre el politiqueo español son más divertidos que el propuesto sobre los tópicos regionales.
En definitiva Cuerpo de élite es una película que es más divertida si solo ves el tráiler, ya que en este encuentras los chistes más graciosos. Por lo demás un intento fallido de emular el éxito de Ocho apellidos vascos.