Fast & Furious 8 (F. Gary Gray, 2017)

Parece que el nuevo rumbo que ha tomado la saga Fast & Furious le está sentando de maravilla. Son ya ocho películas y siguen batiendo récords en taquilla, no es de extrañar que quieran hacer un par de entregas más, ¿pero por qué tiene tanto éxito?
Desde la quinta entrega, la saga ha sabido reconducirse hacia un estilo más de acción y palomitero, la cultura suburbana y el tuning quedaron aparcados hace varias entregas y ahora tenemos tramas propias del género de acción con el clásico villano que quiere destruir el mundo frente al grupo de protagonistas que se lo impiden. El que haya seguido, por lo menos, las tres anteriores se va a encontrar con el mismo tipo de estructura, aunque en esta ocasión tenemos el desafortunado vacío que nos dejó Paul Walker. Ya en la Fast & Furious 7 supieron como apartar tanto a Brian como a Mia de la historia de una manera elegante y emotiva. Con la ausencia de Paul, Vin Diesel ha cogido todo el protagonismo siendo el eje central de la trama.
Con Dom y Letty de luna de miel y el resto de la pandilla libre de todo cargo penal, el equipo está instalado en una vida aparentemente normal. Pero cuando una misteriosa mujer conocida como Cipher seduce a Dom para regresar nuevamente al mundo del crimen, se ve incapaz de rechazar la oportunidad, traicionando a su propia gente yendo en contra de sus principios de “familia”.
En esta ocasión tenemos a una nueva villana, Charlize Theron se mete en el papel de Cipher, sus motivos no quedan claros pero pretende extorsionar a medio mundo haciéndose con misiles nucleares, todo con la ayuda inexplicable de Toretto, el cual se ha pasado al lado oscuro. No queda otra que reunir al viejo grupo para darles caza y descubrir el por qué de la traición de Dom. Como era de esperar, la trama no vale nada ni falta que le hace, simplemente es una escusa para ver en pantalla acción, mucha acción, variada y como viene siendo habitual ultra-mega-exagerada. Si en las anteriores teníamos escenas donde las leyes de la física se tomaban unas vacaciones, en esta tenemos también su ración de “flipadas”, puede que sea algo que a muchos les saque de sus casillas pero se ha convertido casi en un gag de la saga, el de a ver como la pueden liar más, a veces uno piensa que detrás de algunas escenas debe estar Michael Bay asintiendo con la cabeza y dando su aprobación.
En cuanto a los personajes, como ya habíamos dicho, Vin Diesel coge todo el protagonismo que anteriormente compartía con Paul Walker, eso no quita que aparte tengamos una buena ración de personajes propios de la saga, volvemos a ver a casi todos los personajes más alguna nueva incorporación, Roman (Tyrese Gibson) sigue siendo el graciosillo del grupo, Tej Parker (Ludacris) y Ramsey (Nathalie Emmanuel) los frikis informáticos, Letty (Michelle Rodriguez) la chica de Dom y su intento de recuperarlo, Kurt Russell vuelve a ser el Señor Nadie, aunque cediendo protagonismo al novato de la agencia, Pequeño Nadie cuyo papel lo interpreta el hijo de Clint Eastwood (Scott Eastowood), el cual parece ser el sustituto de Paul Walker. Por supuesto no podía faltar Dwayne Johnson como el agente Hobbs, en esta ocasión Dwayne forma una especie de dúo cómico con Deckard Shaw (Jason Statham), que tras hacer de malo en la anterior, se une al grupo para dar caza a Cipher. Curioso el cameo de Helen Mirren haciendo de madre de los hermanos Deckard, lástima que salga muy poquito. La inclusión de Statham, al igual que la de Dwayne han sido un gran acierto en la saga. Estos dos compartes las mejores escenas y diálogos de la película, llevándose casi todo el protagonismo del film, algo que parece ser no le hizo gracia a Vin, el cual eliminó una escena post-creditos en los que salían los dos.
En definitiva Fast & Furious 8 sigue siendo una buena peli de acción como las anteriores, entretenida y divertida. Eso sí, no aporta nada nuevo al género ni su guión es inteligente o elaborado, es entretenimiento puro, no esperes más. Una formula que les está funcionando perfectamente y que pone en buena forma a esta dilatada saga.