Battleship (Peter Berg, 2012)

Battleship, una producción de Universal Pictures y Hasbro… ¿Qué? Espera, espera. ¡Rebobina! ¿Una producción de Hasbro, en serio? Eso fue lo que muchos pensaron alarmados llevándose las manos a la cabeza, pero la verdad no sé por qué lo hicieron, no era la primera ni la última película basada en un juguete… ¿G.I. Joe? ¿Transformers? Bueno, vale, no son los mejores ejemplos, sin embargo la gente tampoco se alarma mucho cada vez que Michael Bay se regodea con sus explosiones digitales en medio de robots alienígenas. Pero bueno, esta película no engaña a nadie… ¿Queréis explosiones? ¿Queréis acción? ¿Queréis una amenaza alienígena? ¿Queréis chicas guapas y tíos macizos? Pues Battleship cumplirá todas vuestras expectativas, a la vez que enaltece vuestro espíritu de patriota norteamericano. Si buscáis otra cosa en esta película, mejor os leéis un libro.

«En 2005, los científicos descubrieron un distante planeta con un clima cas idéntico al de la Tierra. En 2006 la NASA construyó un transmisor cinco veces más potente que los existentes e inició un programa para contactar con el planeta. Se bautizó como Proyecto Beacon».

Mientras la NASA está entretenida con cosas tan importantes, Alex Hooper, un desastre personificado y una carga para su hermano, es detenido por intentar robar un burrito para impresionar a una chica y alistado a la fuerza por su hermano en la Marina, donde él es capitán. Un año después, Hooper se ha convertido en un teniente de artillería y la chica del burrito, Sam, se ha convertido en su pareja. A pesar de ello, sigue teniendo un carácter voluble y competitivo, algo que no gusta al almirante Shane, el padre de Sam. Justo cuando está preparándose para pedirle permiso a Shane para casarse con su hija, en mitad de unos juegos navales, se mete en un lío al enfrentarse con un oficial japonés, provocando que lo echen al regresar a la base tras los juegos. No obstante, lo que tenían que ser unos ejercicios rutinarios, se convierten en una auténtica batalla por la supervivencia cuando unos extraños objetos alienígenas americen entre destructores y acorazados. Será en ese momento, que la peculiar forma de operar de Hooper conseguirá que un pequeño grupo de humanos plante cara a una peligrosa y poderosa amenaza extraterrestre.
Aunque parezca mentira, la trama de Battleship se basó el conocido juego de mesa «Hundir la flota», aunque solo en una ocasión parece haber una similitud entre juego y película, y, en ningún momento, se cita la tan célebre frase que todos usamos al jugar «tocado y hundido». Si dejamos de lado la sutil referencia a este juego de mesa, esta película no deja de ser una película de invasión alienígena al uso, en la que un grupo de humanos en inferioridad numérica y tecnológica respecto a unos belicosos alienígenas, les plantará cara hasta el final.
De la mano del director de Hancock (2008), Peter Berg, Battleship nos brinda un sinfín de tensión trepidante. Durante toda la película no paran de suceder cosas, buenas o malas, haciendo que el público no tenga tiempo de pensar en lo que sucede, viéndose inmerso en la acción, teniendo la sensación de ser un protagonista más de la increíble invasión alien.
Como ya os podéis imaginar, en una película de estas características, que no es, para nada, ni cine alternativo ni de bajo coste, en la que, por encima de todo, se busca dar el mayor espectáculo, el reparto está formado por una colección de actores populares que tengan el poder de atraer a la gente. El protagonista es el guaperas de turno, en este caso, Taylor Kitsch que, a pesar de no ser un mal actor, el poco éxito de sus películas —como John Carter o X-Men Orígenes: Lobezno— lo ha llevado a quedarse en un segundo plano. Sam, la chica de guapa de la peli es Brooklyn Decker, en un convincente papel de chica en apuros que se convierte en heroína. Además, el reparto se completa por la cantante Rihanna, que no decepciona aunque resulte un poco sorprendente en el papel de marinero; Alexander Skarsgård, como el hermano responsable de Hooper; Tadanobu Asano como el oficial japonés rival, que acaba siendo el mejor aliado del prota; Peter MacNicol, conocido por ser «Bizcochito» en Ally McBeal, se convierte en un singular secretario de defensa; y, finalmente, Liam Neeson da vida, una vez más, al personaje sabio y paternal, que, en este caso, es el padre de Sam y líder de toda la flota.
Battleship repite la fórmula «Independence Day» —aunque con la Marina en lugar de las Fuerzas Aéreas—, unos aliens infinitamente superiores, unos humanos muy valientes y un happy end al estilo americano, todo ello aderezado con una buena dosis de rock de la vieja escuela de la mano de AC/DC y otros clásicos. Como resultado tenemos una peli trepidante que te pondrá la piel de gallina a la vez que te ofrece el mejor espectáculo de ciencia ficción.