Piratas del Caribe: La venganza de Salazar (Joachim Rønning, Espen Sandberg, 2017)

Está claro que una saga que ha sido un éxito en taquilla no se iba a quedar sin una nueva entrega, y Piratas del Caribe es de esas sagas que hay que estrujar hasta sacarle todo el jugo. La primera La maldición de la Perla Negra (2003) fue genial y un soplo de aire fresco a un género poco explotado en el cine moderno. Sus secuelas: El cofre del hombre muerto (2006) y En el fin del mundo (2007) supieron mantener el nivel de la anterior expandiendo su universo, eso sí, sin superar a la primera en calidad. Si los productores lo hubieran dejado aquí, La trilogía Piratas del Caribe hubiera sido una de las mejores sagas del género de acción y aventuras (y la mejor relacionada con los piratas). Por desgracia, la premisa de Hollywood es: si algo funciona exprímelo al máximo hasta que no sea rentable. Y de esta manera llegamos a la cuarta parte En mareas misteriosas (2011), que aprovechó el tirón mediático de las anteriores pero ofreciendo una película con un nivel más bajo de lo esperado. Han pasado seis años y ya estaban tardando en ofrecernos una nueva entrega.
Lo primero vamos a hablar del título de la película: Piratas del Caribe: La venganza de Salazar. Por algún motivo misterioso aquí en Europa se tradujo de esta manera, siendo su título original Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales, que vendría a ser Los muertos no cuentan cuentos, un título mucho más misterioso y más propio de la saga y de las anteriores entregas. Supongo que algún iluminado le pareció buena idea cambiarlo, no vaya a ser que no entendiéramos lo que íbamos a ver. Pero bueno no vamos a criticar una película solo por su titulo, simplemente un dato curioso que no acabo de entender.
La venganza de Salazar se remonta cinco años después de lo ocurrido en la cuarta entrega. En esta ocasión el capitán Jack Sparrow se enfrentará a un grupo de piratas-fantasma comandados por el maldito capitán Salazar, recién escapado del Triángulo del Diablo y del cual el propio Jack lo condenó a no poder salir en la posteridad. La única posibilidad de Sparrow para salir con vida es encontrar el legendario Tridente de Poseidón, un poderoso artefacto con el que controlar los mares.
Lo único que esperaba de esta película era que fuera mejor que la anterior. Tras verla no sabría decir si realmente es, al menos, igual de buena/mala que la cuarta. Y es que la película tiene todos los fallos que no tuvieron sus anteriores entregas. Para empezar la historia es simplísima, un refrito de lo que ya hemos visto, de nuevo con una tripulación maldita y un malvado capitán, El capitán Salazar, que prometía mucho y se ha quedado en nada, y eso que Javier Bardem se esfuerza por hacerlo bien, pero si el guión no ayuda y tu personaje no tiene más, por muy buen actor que seas nos vas a rascar nada. La nueva pareja de jóvenes (Brenton Thwaites y Kaya Scodelario) no distan mucho de lo visto con Keira Knightley y Orlando Bloom, sosos y sin chispa, aunque al menos Kaya ofrece algo de frescura. Pero todo esto no sería un problema si los dos grandes pesos pesados estuvieran al nivel, me refiero a Sparrow y Barbossa. Los dos están muy desafortunados, por un lado Jack Sparrow parece un caricatura de él mismo, Johnny Depp funciona en piloto automático y si destaca en la peli es porque no hay nadie más que destaque, porque hasta el propio Hector Barbossa ha quedado muy desfavorecido, no tiene la fuerza de las anteriores ni esa ironía propia, y mira que Geoffrey Rush es un actorazo de categoría y su personaje es uno de los mejores de la saga, aquí se lo “cargan”. También volvemos a ver a personajes secundarios sacados de las anteriores como Gibbs, incluso hay un cameo de Paul McCartney al estilo Keith Richards, un pequeño detalle divertido que no aporta nada a la película.
Si a eso le añadimos unas escenas más absurdas e infantiles, momentos de acción que se alargan en el tiempo y una perdida de identidad propia, nos encontramos con una película que se siente innecesaria y forzada, si hasta hay momentos en los que pierde la coherencia respecto a las anteriores películas, parece que los guionistas no se vieron la saga completa.
La verdad es que salí del cine muy disgustado. Buscaba entretenimiento y el que me han ofrecido ha sido muy justo, es difícil destacar algún momento bueno de película, hasta la escena post-créditos te deja con un sabor agridulce, porque la idea es buena pero no encaja con lo mostrado en la película.
Aún así, la película está batiendo récords en taquilla por lo que no sería de extrañar encontrarnos con una nueva entrega en los siguientes años. Pero tras lo visto en Piratas del Caribe: La venganza de Salazar, mucho tiene que mejorar las siguientes, porque esta se ha convertido en una de la peores películas en lo que va de año, muy a mi pesar.