De vez en cuando Hollywood pasa de hacer adaptaciones de los cómics -generalmente de superhéroes- a hacer adaptaciones de los… mangas japoneses, un nicho que ya han perpetrado con pelis tan reguleras como Ghost in the Shell o la infumable Death Note por poner algunos ejemplos. En esta ocasión la película está basada en un manga titulado GUNNM, más conocido en occidente como Alita Ángel de Combate donde adapta el volumen 1 y 2 (de un total de 9). De hecho, hay un anime (ova) de 1993 (Hiroshi Fukutomi) que prácticamente es la misma historia que vemos en la película solo que más condensada y sin los típicos añadidos de las adaptaciones típicas que hacen los estadounidenses.

La película generó entusiasmo por el simple hecho de que James Cameron estaba detrás, al parecer llevaba muchos años intentado hacer una adaptación del manga pero entre los otros proyectos que tenia y la falta de medios tecnológicos hicieron que se retrasara el proyecto. Al final cedió la dirección a Robert Rodríguez quedándose él como productor y co-guionista, por lo que en un principio la cosa no pintaba tan mal.

La historia se centra en Alita (Rosa Salazar), una cyborg reconstruida por el doctor Ido (Christoph Waltz) pero que ha perdido completamente la memoria, Mientras Alita toma las riendas de su nueva vida y aprende a adaptarse a las peligrosas calles de Iron City, ella descubre una pista crucial sobre su pasado: posee habilidades de combate únicas que los que ostentan el poder querrán controlar a toda costa.

La primera sorpresa es que la película está realmente bien adaptada del manga original, algo que habitualmente no suele suceder. Cierto que la obra original es mucho más compleja y profundiza más en la relación de todos los personajes, pero acostumbrados a ver los desastres que suelen hacer con las adaptaciones que vienen del país del sol naciente, creo que esta película es de las que sale mejor parada. No es que la película sea nada del otro mundo pero las carencias las compensa con las partes buenas. En primer lugar la protagonista Alita, Rosa Salazar es la actriz que interpreta a la chica que lo hace por medio de la técnica de captura de movimientos, ya que su personajes es completamente CGI, además Cameron quería que los ojos fueran muy grandes para acercarse más al estilo propio del manga, algo que en un principio puede desentonar con el resto de personajes de carne y hueso pero que al final es un reclamo y un acierto que aportan a la protagonista más personalidad, la chica lo hace bien y el personaje mola. El resto del reparto no está a la altura y la mayoría pasan desapercibidos, siendo Christoph Waltz el único que hace algo relevante. También está Jennifer Connelly en un papel que puede hacer cualquier actriz ya que no hay nada destacable en él. Otro aspecto interesante -como era de esperar- es el apartado visual, la estética cyberpunk y el tono de la película, sin ser revolucionario, son lo suficientemente destacable como para que verla en el cine merezca la pena, por supuesto los momentos de acción también se llevan su parte siendo lo mejor las escenas basadas en el deporte llamado Motorball, una especie de rugby sobre patines. La peli entra por los ojos, no será una obra maestra pero entretiene y se hace disfrutable, obviamente el guion queda abierto para una futurible secuela en el caso de que quieran hacerla, todo dependerá del éxito que hayan tenido, al menos es mejor la de Ghost in the Shell de Scarlett Johansson.