
Cuando escuché por primera vez que harían una película de Batman con LEGO, no sabía si reírme o preocuparme… y más con el precedente agridulce de La Lego Película. Además, ¿cómo iban a combinar el dramatismo del murciélago más torturado de Gotham con figuras de plástico articuladas de manera limitada y con sonrisas eternas? Pues resulta que Batman: La LEGO película no solo lo consigue, sino que lo hace con estilo, desparpajo y un montón de referencias que harían sonrojar al mismísimo Alfred.
Si bien el film se presenta como una aventura animada para toda la familia, lo cierto es que esconde varias capas —como una buena cebolla, como diría Shrek, o un disfraz de superhéroe— que harán las delicias de los fans del cine de acción, los cómics y, por supuesto, el universo LEGO. Para alguien como yo, que creció entre películas de ciencia ficción, criaturas terroríficas y cruzadas épicas, esta cinta fue una grata sorpresa.
La película nos presenta a un Batman solitario, egocéntrico y con una fijación nada saludable por su microondas. Lejos del Bruce Wayne trágico que conocemos, aquí tenemos a un antihéroe que niega la importancia de los lazos afectivos… hasta que una serie de eventos lo obligan a replantearse su rol no solo como vigilante, sino como parte de una familia improvisada.
Sí, suena a cliché. Pero Batman: La LEGO película juega con esos clichés como un niño con una caja llena de piezas: los desmonta, los combina, los reinventa. El guion tiene un ritmo endiablado y una autoconciencia brutal. Se burla —con cariño— de toda la mitología del Caballero Oscuro, desde Adam West hasta Nolan, pasando por las fases más… discutibles del personaje ¡Hola, Bat-pezones!
Will Arnett le da voz a un Batman deliciosamente narcisista, con una gravedad impostada que parodia al Dark Knight de Christian Bale pero sin perder el encanto. Michael Cera como Robin es un hallazgo inesperado: ingenuo, hiperactivo y entrañable. Rosario Dawson aporta equilibrio como Barbara Gordon, y Zach Galifianakis logra un Joker inusualmente emocional. Sí, aquí el archienemigo tiene más crisis sentimentales que planes criminales.
Las dinámicas entre estos personajes funcionan a la perfección, con diálogos agudos, absurdos y cargados de referencias que harían llorar de orgullo a cualquier geek de los ochenta o noventa. La química (vocal) entre Batman y Joker es tan intensa que uno se pregunta si no estamos ante la historia de amor más frustrada del cine animado.

Aunque estamos hablando de animación digital, la película emula la estética de un set de LEGO real —como viendo siendo el mundo animado de los bloques daneses—, con un nivel de detalle absolutamente impresionante. Las piezas reflejan la luz como lo harían en la vida real, e incluso tienen pequeñas marcas de uso que suman realismo. La paleta de colores está cuidadosamente escogida: Gotham luce más vibrante que nunca sin perder ese aire sombrío característico.
Las escenas de acción son una locura visual, pero nunca caen en el caos gratuito. Cada movimiento está coreografiado al milímetro, y la cámara virtual se mueve con soltura, jugando con ángulos imposibles y una estética que mezcla el stop-motion con el dinamismo propio de una película de acción de gran presupuesto. Y todo esto, ¡con piezas LEGO!
Batman: La LEGO película no solo es una comedia inteligente y repleta de guiños para el fan veterano; es también una historia sobre la necesidad de conectar, de bajar la guardia, de construir relaciones, literal y figuradamente. Tiene alma, tiene ritmo y tiene uno de los mejores tratamientos del ego de Batman que he visto en pantalla.
¿Es perfecta? No. Algunas bromas pueden sentirse demasiado orientadas al público infantil, y hay momentos donde el ritmo se atropella a sí mismo. Pero esos detalles no empañan la experiencia general.
En resumen: si te gusta el cine de acción, la animación que no subestima a su audiencia y los superhéroes con crisis existenciales adorables, Batman: La LEGO película es un must. Un notable y con ganas de más. Porque, a veces, incluso los caballeros oscuros necesitan abrazos… o al menos un nuevo set de construcción.
