free-fire¿Qué podría pasar si pusieras a un montón de gente muy nerviosa —entre los cuales hay terroristas irlandeses, yonquis camorristas y un mafioso sudafricano— en una compra-venta de armas en un lugar cerrado? Ocurriría algo muy simple, que todo aquello que pudiese ir mal, iría mal.

Esta la premisa de la que parte Free Fire, la última peli escrita y dirigida por Ben Whitley, uno de los discípulos menores y puede que menos conocidos de la escuela de cine de acción británica, cuyos buques insignia son directores como Guy Ritchie o Edgar Wright. Para que nos situemos, las películas del director de Free Fire, a pesar de que tienen ese toque de humor negro pasado de vueltas, muy propio de los británicos, acostumbran a acabar como el rosario de la aurora, con todos los personajes sangrando —sino muertos— y con más agujeros que un colador. Por lo que no hace falta añadir más, simplemente con el planteamiento inicial y sabiendo de que pie calza el director, uno se puede suponer que la cinta será un torbellino de acción, disparos y un amplio catálogo de insultos con marcado acento londinense, entre otros.

En el caso de Free Fire —como el propio nombre indica—, en los años setenta, durante un trato ilegal para que unos miembros del IRA se hagan con unas armas de dudoso origen se produce un altercado, en realidad una tontería, y las balas no tardan en empezar a llover. A priori podría parecer que la película es un sinsentido, pero si se mira con atención, algunas de las mejores películas de acción, como las de Tarantino, acostumbran a tener planteamientos muy sencillos, sino pensad en Reservoir Dogs. Sin embargo, a medida que avanza la acción uno descubre que la principal gracia de esta peli es la de presentar la historia casi como si fuera una única secuencia, ya que la acción transcurre en tiempo real, no hay elipsis, no hay saltos en el tiempo, es el minuto a minuto de una situación extrema llevada al extremo, valga la redundancia.

Como es bien sabido, cuando el pilar fundamental de una película es una historia contundente y unos diálogos que definirán si el público se deje llevar o se aburra, es esencial contar con un reparto a la altura, y Free Fire no es una excepción. En esta ocasión los protagonistas son actores de la talla de Brie Larson, Cilian Murphy, Armie Hammer, Enzo Cilenti, Sam Riley, Michael Smiley, Noah Taylor y Jack Reynor, pero si uno se lleva la palma ese no es otro que Shartlo Copley. El sudafricano da vida a Vernon, el villano de la cinta, el traficante de armas duro de pelar que no hace más que sufrir una herida tras otra, pero que sigue dando guerra hasta el final.

Como podemos ver el reparto es internacional, todos de países anglosajones, pero bastante internacional, algo que hace que Free Fire merezca la pena, y no creo que vaya a decirlo como gran defensor del doblaje de calidad, verla en versión original subtitulada. Es de este modo que podremos apreciar las diferencias entre el acento irlandés de Cilian Murphy, el americano de Hammer y Larson, o el sudafricano de Copley, que nos hará partirnos de risa ya que su acento es tan exagerado, casi llevado al extremo —como todo en esta película— y característico, que incluso los otros personajes serán incapaces de reconocer su origen.

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Para sorpresa de los aficionados a este tipo de pelis de corte «tarantinesco», Free Fire a pesar de su buena acogida internacional y algún que otro premio y nominación, en nuestro país no llegó a estrenarse en las salas de cine —cuando a veces te sorprende la cantidad de m… porquería que se ve en la gran pantalla—, y pasó directamente al mercado doméstico casi sin ser anunciada en ningún lugar. ¿El motivo? Quién lo sabe, pero está claro que aquí seguimos teniendo el mismo drama de siempre, el dominio de las distribuidoras sobre qué tenemos que ver.

Sin embargo, aunque sea en DVD y Blu-Ray, se puede ver Free Fire y se deja ver muy bien. Cierto es que no es una película para el gran público, pero es muy recomendable para todos aquellos que creen haberlo visto todo en cuanto cintas de acción, ya que lo más probable es la cuiden con cariño y la consuelen por pasar desapercibida… Personalmente lo hago, siendo para una de mis pelis favoritas de los últimos años.