De nuevo tenemos una adaptación de otro manga/anime clásico japonés, pero esta vez en lugar de ser una adaptación americana como fue Death Note, tenemos una adaptación propia nipona, tal y como se hizo en su momento con Ataque a los titanes o la propia Death Note. Por desgracia el nivel sigue siendo el mismo

El mundo de Fullmetal Alchemist tiene una estética steampunk y un estilo visual similar al de después de la revolución industrial europea, en ese mundo existe la alquimia, que es una de las técnicas científicas mas avanzadas conocidas por el hombre, con la alquimia se puede llegar a modificar la materia transformándola en otros objetos o dándole formas diferentes, siempre y cuando se respete la regla del intercambio equivalente, es decir, para crear algo se necesita otra cosa del mismo valor, no se puede crear algo de la nada. La historia se centra en Edward y Alphonse Elric, dos hermanos que pretenden buscar un objeto legendario llamado la piedra filosofal, con ella quieren restaurar sus cuerpos, ya que tras un intento fallido de resucitar a su madre mediante la alquimia perdieron partes de sus cuerpos, porque la conocida como transmutación humana es un tabú en la alquimia, su uso está prohibido y trae graves consecuencias.

Quien haya seguido el manga o los dos animes, tanto el de 2003 como el de 2009 sabe que Fullmetal Alchemist es una de las series más populares del género, con un estilo propio y reconocible, una historia emocionante y unos personajes carismáticos que hacen que todas las piezas encajen perfectamente. El problema es que todo esto se pierde en la adaptación de carne y hueso, simplificando enormemente la trama y reduciendo el nivel de calidad a lo mínimamente justo, de esta manera se pierda la oportunidad de mostrar algo fresco. Los japoneses intentan plasmar lo mismo en la película que en el anime, y eso es algo que ya se ha visto que no funciona, son dos estilos diferentes, dos medios distintos y es muy difícil que lo que funciona en uno encaje en el otro. La actuación de los personajes es mediocre y se nota ese estilo típico nipón de exagerarlo todo, en el anime eso funciona pero en una película desentona enormemente. Y eso que algunos personajes son bastante reconocibles como el mayor Hughes. A nivel visual cumple bastante bien, quitando el aspecto de los personajes, vestuario y peinados, los efectos especiales están bien logrados, la armadura de Alphonse, el uso de la alquimia y las escenas de acción son lo que mejor se salva de la película.


La trama sigue los hechos del segundo anime (el anime que sigue la historia original del manga) y aunque se precipita en las escenas intentando mostrar demasiado, hay que reconocer que es bastante fiel. Evidentemente no se puede seguir todo el contenido ni meter los 64 episodios que dura la serie en una peli de dos horas y poco, aunque de hecho la trama no llega hasta el final, posiblemente a la espera de si el éxito ha sido suficiente para lograr rodar una segunda parte, siguiendo el ejemplo de Ataque a los titanes.
En definitiva, otra oportunidad perdida y otra adaptación que se queda a medio gas, solo aconsejable para los seguidores de la serie que no esperen mucho ni tengan una expectativa muy alta, simplemente para pasar el rato. Ya solo queda que estropeen Evangelion.