De la mano de Netflix nos llega este documental sobre el mundo de los videojuegos, una industria que actualmente genera más ingresos que el cine y la música juntos, pero para llegar a esto antes se tubo que recorrer un largo camino de luces y sombras. Estaba claro que los videojuegos suponían un entretenimiento mucho más completo que lo que había por entonces y la sociedad aun no estaba preparada para tanta innovación, todo lo nuevo asusta y los cambios siempre son complicados de aceptar.

Este documental consta de seis capítulos que recogen algunos de los momentos más importantes de la industria, los capítulos están muy bien escogidos y divididos de la siguiente maneta:

El capítulo uno se centra en Atari y la creación de los juegos mas importantes como Space Invaders o Pac-Man. El capitulo dos se centra en Nintendo y su hegemonía en el mercado con la consola NES. El capitulo tres nos muestra los inicios de los juegos de rol y aventuras. El capitulo cuatro se centra en Sega y su intento por derrotar -con su nuevo personaje Sonic– a Nintendo y su Mario. El capitulo cinco se centra en los juegos de lucha como Street Fighter o Mortal Kombat y la violencia y polémica que estos generaron. El capítulo seis nos muestra la creación de Doom y el inicio del 3D y el multijugador online.

Los capítulos son muy amenos y la forma de narrarlos con la voz en off del actor de doblaje Juan Arenas -un conocido de la web Meristation– son muy entretenidos, el problema es que es una serie que no ahonda mucho en todos esos acontecimientos, nos lo muestra un poco por encima y se omiten muchos detalles, o se centra demasiado en algunos y se olvida otros quizá igual de importantes, también faltan entrevistas o que salgan en pantalla los personajes importantes que han servido para convertir la industria en lo que es hoy en día, una lástima no haber visto más caras conocidas. También es verdad que solo muestra los inicios de la industria por lo que no sé si mas adelante continuaran con una segunda temporada centrándose en los 32/64 bits y posterior, material tienen de sobra. Así que es un documental enfocado más a un publico general que simplemente quiere conocer un poco este mundillo. Netflix se podría haber esforzado un poco más la verdad, igualmente no ha desaprovechado la ocasión para incluir eso que últimamente Netflix incluye en todas sus producciones, esa visibilización forzada y la necesidad de mostrar todos los colectivos LGTBI posibles, incluso cuando no son necesarios. También el enfoque es cien por cien estadounidense por lo que olvídate de ver las reacciones de otros mercados como Europa o incluso Japón.

En definitiva, High Score es un documental enfocado para los curiosos que no conocen este mundillo, de una manera sencilla pueden ver una parte de lo que ha hecho grande esta industria, sin aburrir pero sin centrarse demasiado en los hechos. Entre tanta serie se agradece de vez en cuando ver algo así.