Tras los éxitos de Spider-Man y X-Men parecía que esto de los superhéroes podía dar más de sí. Es por ello que en 2003 le tocó el turno a “La Masa”, más conocido como Hulk. La historia de Hulk en el cine es reciente, aunque su primera aparición en carne y hueso la vimos en 1977 en formato de serie, tras un par de episodios pilotos, se rodó la serie de TV -además de unos cuantos telefilms- apodada El Increíble Hulk que duró desde 1978 hasta 1982, donde el actor que hacia de Hulk era Lou Ferrigno, la serie llegó a tener cierto éxito alcanzando los 87 episodios y gozando de cierta popularidad, todos recordamos a ese personaje musculado, pintado de verde con aire ochentero. Para muchos esta serie fue el descubrimiento de este personaje.

La película cuenta los orígenes de Hulk, de como su padre David Banner, que trabajaba para el ejército de los Estados Unidos, descubrió la manera de mutar el ADN humano para que el cuerpo pudiera curarse rápidamente de una lesión o herida. Tras la cancelación de la investigación por parte del general Ross, David Banner experimentó sobre sí mismo, transmitiendo la mutación a su futuro hijo Bruce Banner. Años después, Bruce tubo un accidente con rayos gamma que liberaron su mutación, esto hizo que cuando se enfadaba, su cuerpo se transformaba en un ser enorme, poderoso y verde que destrozaba todo lo que se encontraba, un ser al que le apodarían Hulk.

La película contó con un presupuesto de 137 millones de dólares y recaudó 245 en todo el mundo. Una cifra realmente baja, y es que las críticas fueron muy duras desde los inicios, la opinión pública se cebó duramente donde la mayoría de quejas fueron por la elevada carga dramática y el ritmo lento de la trama. Lo cierto es que en su momento cuando la vi me pareció un tostón de película. A diferencia de las actuales de Marvel, la acción era mínima, con pocas escenas realmente impactantes, pero tengo que decir que tras un nuevo visionado la película está muy por encima de lo que me pareció en su momento. Creo que la película está perfectamente medida en cuanto a ritmo y su desarrollo encaja perfectamente con el personaje. El director Ang Lee ha sabido plasmar de una manera más que digna y fiel a este personaje de los cómics, una de las claves son los planos y el montaje a modo de viñetas con múltiples cámaras y enfoques que de vez en cuando nos muestran lo que pasa, algo que ayuda a recordarnos que esto es una adaptación de los cómics, es posible que esto sea motivo de muchas críticas pero me pareció acertado mostrarlo así. Por otro lado el elenco de actores no lo hace nada mal, Eric Banna nos muestra a un Banner reservado, serio y precavido, algo consecuente con el trauma que lleva arrastrando desde pequeño, Jennifer Connelly también cumple como Betty Ross. Quizá el personaje que más desentona sea el propio padre interpretado por Nick Nolte y es que la sobreactuación con la que se ha caracterizado al personaje me parece algo exagerada, pero bueno, al ser el malo de la peli tendrán que enfatizarlo más. A nivel visual, la película es una sorpresa para bien, para ser del 2003 los efectos CGI de Hulk son muy realistas, el modelado del personaje, sobretodo en los primeros planos, no tiene nada que envidiar a los Hulk posteriores.

En definitiva se podría decir que Hulk ha sido una película infravalorada e incomprendida, que recibió más palos de los que se merecía, pero que supo retratar a un Hulk que por naturaleza, no es un superhéroe, sino un antihéroe que por caprichos del destino es perseguido al ser considerado una amenaza para la gente y la seguridad del país, simplemente sufre una maldición ocasionada por su padre. Cuando dio comienzo el MCU (Universo Cinematográfico de Marvel) de la mano de Iron Man, se hizo un reboot apodado El Increible Hulk (2008) con Edward Norton como protagonista, que apostó más por la acción aunque no aportó gran cosa, solo sirvió para introducir a Hulk en la futura Vengadores.Y desde entonces no ha habido más películas en solitario de Hulk, aunque lo hemos visto en otras de Marvel como La era de Ultrón, Thor: Ragnarok, o Infinity War, siendo el actor Mark Ruffalo el encargado de interpretarlo en dichas películas.