Ya tardaba la industria estadounidense en volver a traer a la gran pantalla al payaso diabólico más conocido de todos los tiempos, (y no, no es Ronald McDonald) aunque técnicamente, esta es la primera vez que se proyecta en cines, puesto que la película que se estrenó en 1990 era una tv movie dividida en dos partes. Por su puesto la película que tenemos ahora es una adaptación directa de la novela de Stephen King.

La película cuenta la historia de siete niños de un pequeño pueblo llamado Derric que son aterrorizados por un ser malévolo que tiene la capacidad de cambiar su forma alimentándose del terror que produce en sus víctimas. Tras las continuas desapariciones de niños en el pueblo, los chicos deciden armarse de valor para hacer frente a sus miedos y temores.

A diferencia de la novela, que se desarrolla en dos épocas, la película de 2017 se centra en 1988 cuando los chavales son pequeños, su segunda parte, que está pendiente de producción, seguramente se desarrolle en la etapa de adulto cuando vuelven a hacer frente a It. Evidentemente tiene muchos paralelismos con la de 1990 con algún que otro guiño incluido, aunque no tiene ese factor tan aterrador que de pequeño nos hacia encoger el corazón con la película clásica, a pesar de que su calidad era bastante mala, la escena de la ducha es de las que quedaban grabadas en la mente, dudo mucho que los niños de hoy en día se asusten de la misma manera, ya que la ambientación ha perdido ese toque agónico y esa ambientación propia de la época.

En cuanto a los personajes, los chicos están bastante bien y su desarrollo es creíble sobretodo con los más protagonistas, la historia se centra totalmente en ellos siendo los adultos actores secundarios de la trama, aunque el que sale mejor parado es el propio Pennywise, su recreación consigue dotar un aura de cierto misterio y terror, especialmente en la primera parte de la película donde sus apariciones son esporádicas, donde se juega más con el terror psicológico, en la segunda parte sus apariciones son más constantes y se pierde ese miedo que puede generar.

Adaptaciones de novelas de Stephen King se han hecho muchas, aunque la mayoría no muy buenas, de todas maneras creo que la de It es de las que mejor han salido, no es excepcional ni terrorífica pero cumple con su propósito.