den_of_thievesTodos los días, el banco de la Reserva Federal de Los Ángeles saca de la circulación 120 millones de dólares en efectivo. Un grupo de experimentados ladrones planea su gran atraco final: robar esos 120 millones, pero el departamento del Sheriff de Los Ángeles, la brigada más temida de la ciudad liderada por ‘El gran Nick’ (Gerard Butler), no está dispuesto a ponérselo fácil.

Para ser la primera película de Christian Gudegast hay que reconocer que el director sale airoso. Todas las escenas están muy bien rodadas, la acción y los tiroteos son de primer nivel, eso sí, toda la estructura recuerda a la gran película de Michael Mann Heat de 1995, algo que, al fin y al cabo, se van a tener que enfrentar todas las películas del género. También tiene cierto aire al videojuego Grand Theft Auto V, todo hay que decirlo.

Lo primero que llama la atención es su duración, sus dos horas y viente suponen una sorpresa que nos engaña enseguida. Y es que después de esa primera escena tan vibrante, la película se toma un ritmo mas pausado de lo que a priori podría parecer. Está claro que la historia nos la quieren contar de manera tranquila y con todo lujo de detalles. Lo primero que nos quiere mostrar el director es que ni los malos son tan malos, ni los buenos son tan buenos. Esos dos bandos que deberían ser tan diferentes, policías y ladrones, son más parecidos de lo que uno piensa. Esto sin duda es debido al elenco de personajes que nos muestra la película, empezando por “Big Nick”, un jefe de policía chulo, irrespetuoso que no le importa saltarse las reglas si con eso consigue su propósito, Gerald Butler se encarga de mostrarnos un personaje totalmente asqueroso y pasado de vueltas, hay que decir que el tío lo borda y a pesar de que a Butler siempre se le ha tachado de poco expresivo, aquí nos sorprende realizando una gran labor interpretativa con este personaje tan canalla. Sorprendentemente los personajes de tipo duro siempre le han ido como anillo al dedo. Del bando de los ladrones los más interesantes son por un lado Donnie Wilson (O’Shea Jackson Jr.), que a priori parece el novato del grupo y del que menos se fían, y por el otro el líder de la banda Merrimen (Pablo Schreiber). Con Merrimen tendremos unos interesantes momentos incluyendo algún que otro enfrentamiento con Nick como si de un Heat se tratase. Sorprende como este actor que siempre a estado como secundario en películas y series es capaz de aguantar el protagonismo en esta película.

En definitiva, Juego de ladrones en un thriller policíaco que aprueba con nota, su ritmo, sus personajes consiguen hacer que su duración no sea un problema a la hora de mostrarnos su historia. Una película que cumple sobradamente con su propósito final: entretener y pasar un buen rato, sin más aspiraciones. Gustará a los fans del género.