jurassic_world_fallen_kingdomDespués del mega taquillazo que supuso Jurassic World en 2015, poco se iba a tardar en lanzar una segunda parte, esta vez dirija por el director español Juan Antonio Bayona, conocido por películas como El orfanato (2007), Lo imposible (2012) o la de Un monstruo viene a verme (2016). Por eso la expectación de esta peli era elevada.            

La película continúa por el camino dejado en Jurassic World. Los dinosaurios campan a sus anchas en la isla Nublar mientras el volcán de la isla empieza a activarse. Tras un impedimento internacional de negarse a ayudar a unos animales que no tendrían que existir (con Jeff Goldblum a la cabeza), los protas son convencidos por un antiguo amigo de Hammond para ayudar a trasladar a los dinosaurios a otra isla para que vivan tranquilos. Como era de esperar, las cosas no salen como esperaban.

Si en Jurassic World se podría considerar como un reboot de la primera de Jurassic Park (1993), tenemos un nuevo parque con dinosaurios y estos se escapan matando y destrozándolo todo, en El reino caído tenemos una primera parte que recuerda a la de El mundo perdido (1997). Del mismo modo, cazadores acuden a la isla para capturar dinosaurios para venderlos a posteriori, mientras los buenos intentan evitarlo. Y si en El mundo perdido llevaban un T.Rex a la ciudad de San Diego, en esta ocasión se llevan unos cuantos dinosaurios a una gran mansión. Evidentemente estos se escapan provocando un caos en la casa.  Visto de este modo nos damos cuenta de que el guion se vuelve completamente absurdo en el transcurso de la película. Y es que la parte de la casa en ocasiones da vergüenza ajena, no te crees nada de lo que está pasando, situaciones absurdas, escenas previsibles y un sinfín de momentos en los que te da la sensación de que en lugar de ver una peli de la saga Jurassic Park estamos viendo una peli supuestamente de terror con estilo gótico y monstruos terribles. Es aquí donde el estilo de Bayona se nota en las escenas, con sus planos, sus efectos de luz y sombras, pero eso no justifica ni ayuda a la película, quizá no ha podido hacer más con lo que tenía o no le han dejado. Me sorprende las buenas críticas que había recibido en su estreno puesto que yo no he visto nada de eso. Además la han bautizado como la película más oscura de la saga, cuando no le llega ni a la suela de los zapatos a las dos primeras de Spielberg en cuanto a tensión y violencia.  En cuanto a los personajes de nuevo tenemos a Chris Pratt y Bryce Dallas como los protas, que de nuevo están acompañados por un informático friki, y una chica fuerte e independiente. Los malos, para variar, son los cazadores furtivos más el responsable de todo eso, que es el que lo ha organizado todo. Como ya se ve, tampoco destaca ni te llevas una sorpresa, el argumento va en piloto automático, por lo que al final está película no cumple con las expectativas que generaba y se queda, desde mi punto de vista, por debajo de la de Jurassic World, y evidentemente por debajo de las de Spielberg, hasta Jurassic Park III me parece que tiene más sentido que esta.

En definitiva la película entretiene, pero cada vez se parece menos a una película de dinosaurios. En este caso no aporta nada, quitando el hecho de lo que podría ocurrir en una tercera peli con ese final. Pero este nuevo enfoque no le veo tan diferente de lo que ya se ha hecho. Puede que a lo mejor no se le pueda sacar más jugo a los dinosaurios cuando ya has visto cuatro pelis de la saga.