la-forma-del-aguaLa forma del agua ha sido la gran triunfadora de los Óscar de este año, mucho se ha hablado sobre ella y muchos premios y nominaciones ha ido recogiendo desde su estreno. Ganadora de cuatro Óscars incluyendo a la de mejor película y mejor director, toca analizar si realmente ha sido la justa vencedora de la gala y si toda esa expectación que ha generado ha estado a la altura de lo que se esperaba.

La historia se desarrolla durante la Guerra Fría, en un inquietante laboratorio de alta seguridad se encuentra recluida una criatura anfibia de aspecto humanoide. Mientras los militares lo torturan y experimentan con él, una de las limpiadoras del recinto acaba teniendo una conexión insólita con la criatura. Un amor entre dos mundos aparentemente alejados.

La película en sí, tiene todo lo necesario para ser reconocida al instante, son de esas películas que con solo viendo un escena, un fragmento o un frame, ya puedes identificar fácilmente cual es, es lo que tiene Guillermo del Toro, el genial estilo de sus películas, sobretodo cuando las enfoca en una época pasada, esa ambientación de los sesenta, época de la guerra fría pero con tintes más oscuros, recuerda mucho al estilo de alguna de sus otras pelis. Todo el apartado visual es impecable, tanto en la fotografía como en el vestuario, especialmente el aspecto del hombre anfibio. Curiosamente su apariencia recuerda mucho al personaje de Hellboy Abe Sapien, de hecho el actor que lo interpreta es Doug Jones el mismo de las dos.

Sabemos que habitualmente las películas que suelen ganar los Óscars son las que incluyen temas como desigualdades sociales, discriminación, racismo y ese tipo de cosas que les gusta tanto a Hollywood, y Guillermo del Toro ha metido todo eso en la película. Si analizas los detalles, nos encontramos con muchos puntos, muchos matices y referencias que te hacen pensar el por qué ha sido la triunfadora de los Óscars, tenemos una época llena de desigualdades sociales con la Guerra Fría como telón de fondo, una crítica muy clara: acoso sexual en el trabajo, discriminación, machismo, homofobia o racismo son unas de las constantes premisas que vemos en la película. Todo eso rodeado por la historia de amor que une a los protagonistas. Y es aquí donde se desarrolla la parte más floja de la película. Lo que tendría que ser toda una revolución y sorpresa -un amor entre dos especies diferentes- no deja de ser algo que ya hemos visto en muchas otras películas. De hecho, la trama principal podría ser tranquilamente una mezcla entre La bella y la bestia, E.T. y Liberad a Willy por ejemplo. Es por ello que toda esa propuesta magnífica se queda en el tintero cuando realmente te das cuenta que la trama no es para nada especial ni original, te sorprende porque aparentemente tiene todo lo necesario para ser un peliculón. Eso no quita que la película en sí sea mala pero pierde enteros y más teniendo en cuenta la cantidad halagos que se ha llevado.

En definitiva, La forma del agua es una bonita película, tiene buenos diálogos, personajes interesantes -especialmente algunos secundarios, visualmente preciosa… pero creo que falla en lo primordial: la construcción de la relación entre la protagonista y el ser, su historia no deja de ser la típica que hemos visto en otras con un estilo parecido. ¿Es una buena peli? Sí ¿Es tan buena como se decía? Seguramente no.