la-mansion-de-los-crimenesEn un lugar apartado de Inglaterra existe una mansión, un caserón con más años de vida que todos sus posibles habitantes, sobre todo cuando todos los que deciden vivir en ella acaban muriendo de formas horripilante e increíbles. El último de ellos ha sido un actor de capa caída llamado Paul Henderson, que parece haber desaparecido, por ello, el inspector Holloway ha llegado al pequeño pueblecito cerca de la mansión para investigarlo. Sin embargo, antes de sumergirse en su caso, el agente de policía al mando de la comisaría del pueblo y el agente inmobiliario de la propia mansión le cuentan la historia de las últimas cuatro vidas que se ha cobrado la mansión.

Siguiendo la estela de películas antológicas como Doctor Terror (1965) —incluso con la participación de Christopher Lee y Peter Cushing, dos de sus protagonistas—, se estrenó esta, The House That Dripped Blood —título mucho más «sangrientamente» apropiado que su traducción—, en la que se recurría de nuevo a los clásicos del terror para dar lugar a nuevas historias, eso sí, todas ambientadas alrededor de esa misteriosa mansión. Empezaremos con dos asesinos en serie —a cual más aterrador—, seguiremos con una historia de vudú con niños de por medio —que siempre acojonan más—, y, para rematar, una de vampiros —que siempre funcionan—, y todas con un cierto halo de terror psicológico, no solo porque en muchos casos no veremos lo que nos asuste, sino que muchos de los miedos de los protagonistas nacerán en sus mentes no en un plano físico.

Al tratarse de una producción modesta, no diremos de serie B pero tampoco una gran producción de la época, la forma con la que se logra generar el ritmo de la acción y, por lo tanto, la manera de aterrorizarnos será a través de la ambientación —muy lograda con un trabajo de fotografía impecable—, los enfoques de cámara y, por supuesto, la interpretación de los actores entre los que se encuentran, además de los mencionados Christopher Lee y Peter Cushing, nombres conocidos como John Bennetth, Denholm Elliott, Robert Lang, Nyree Dawn Porter o Jon Pertwee.

Pero, si uno va en busca del porque esta peli puede ser considerada como una pequeña gran obra de arte, seguro que se encontrará con el nombre de su guionista y creador, el gran escritor Robert Bloch. El responsable de la historia original de Psicosis crea cuatro relatos increíbles enlazados por su escenario, y demuestra su talento con una sencillez y una elegancia solo al alcance de los mejores, ya que, una vez acaba la película, solo piensas en seguir deleitándote con más relatos relacionados con la mansión y más con las palabras finales del enigmático agente inmobiliario:

Tal vez ustedes ya hayan entendido el significado de la casa… Exacto, refleja la personalidad de quienes la habitan y les trata en consecuencia. Espero encontrar un inquilino apropiado… Tal vez les gustaría, no hay nada que temer, son la persona adecuada… Piénselo.

Si tengo que ser sincero no esperaba que esta cinta me sorprendiera tanto como lo ha hecho. Al principio creí que vería una cosa simplona de segunda clase y con más caspa de la necesaria, sin embargo me he encontrado con una pequeña joya de la que estoy orgulloso hablar y de poder disfrutar muchas veces en el futuro… Si os van las pelis con buenas historias sin parafernalia extra sacada de un ordenador, descubriréis en La mansión de los crímenes, algo muy interesante y que os dejara con ganas de más.