sherlock-holmes-vs-monstersMientras los aviones alemanes bombardean Londres, un anciano Watson ve con cierta melancolía como arde su ciudad por segunda vez. Es entonces cuando decide contar la historia de, como no podía ser de otra forma, el mayor y más desconocido caso de Sherlock Holmes. Poco después de que un navío repleto de oro jamaicano sea hundido misteriosamente por un pulpo gigante, el East End londinense empieza a sufrir ataques sangrientos de tyranosaurus rex en miniatura, todos creen que los incidentes son aislados o forjados por mentes atormentadas, pero Holmes cree que detrás de todo ello hay alguien que mueve los hilos de estas misteriosas criaturas.

Aprovechando el tirón de Sherlock Holmes de Guy Ritchie, The Asylum decidió producir esta cinta que es irremediablemente mala. Sin embargo debemos tener en cuenta que existen numerosas versiones cinematográficas de las aventuras de Sherlock Holmes, y si bien muchas son buenas, esta no es la única que es horrible, sin ir más lejos existe una versión, El crucifijo de sangre, protagonizada por Charlton Heston y Edward Fox que es más abominable que esta, haciendo que Sherlock Holmes vs. Monsters parezca una cinta de aprobado justito.

En todo un alarde de casting, Sherlock vs. Monsters tiene un reparto desconocido, como es habitual en las producciones de The Asylum, sin embargo entre ellos destacan dos actores. En primer lugar vemos a Dominic Keating, conocido por su papel de Malcolm Reed en Star Trek: Enterprise, que da vida al malvado hermano de Sherlock, Thorpe Holmes; y, en segundo lugar, el actor que interpreta al Dr. Watson es Gareth David-Lloyd, que interpretó a Ianto Jones en la serie Torchwood.

Al menos tuvieron la decencia de contratar, en su mayoría, actores británicos, algo que es de agradecer ya que las actitudes y acentos de los actores son muy diferentes entre ingleses y americanos, y más si lo que se interpreta es un personaje tan británico como es Sherlock Holmes. Además se rodó enteramente en Gales, aún tratándose de una producción americana.

A pesar de ser mala, se nota que esta película, a comparación de tras producciones de The Asylum, se ha realizado con cierto esmero. Ya que no solo se trata de contar una historia, sino también de enmarcarla en una época, algo que, en este caso es más que aceptable si somos buenos. Aunque también es muy fácil no serlo, ya que en más de un plano se ven farolas eléctricas de hoy en día, o las rayas, señales de ceda el paso y stop pintadas en el suelo. O, sin ir más lejos, se utiliza el mismo plano de la batalla final en tres ocasiones, o se ruedan varias escenas en el mismo trozo de calle desde la misma perspectiva, para representar diversos lugares diferentes de Londres. Aunque lo que realmente me llegó al corazón son los prismáticos mágicos del hermano malvado de Sherlock Holmes, que le permiten mirar a cualquier lugar, por lejos que este, de forma estable y como si estuviera a ras de suelo, teniendo en cuenta que se encuentra dentro de un dragón mecánico en la cima del Big Ben.

A pesar de lo que pueda parecer, en muchos medios y críticos especializados dijeron que era una película aceptable, llegándole a otorgarle un seis sobre diez en sus valoraciones, diciendo que era una de las mejores películas de The Asylum. Eso es algo a tener en cuenta, ya que si todas sus películas son malas de co****s, esta, solamente es mala de narices.

Personalmente, habiendo visto películas como Aztec Rex, Atlantic Rim o Mercenaries —de la que no hablaremos por el bien de la salud mental de nuestros lectores—, debo admitir que, en parte, tienen razón, ya que la película no se hace larga, ni tampoco provoca risotadas por su patética realización, sino que se deja ver bastante bien y puede —y quiero insistir en el condicional de «puede»— llegar a gustar.

Así que, si tienes un rato libre, la mente abierta y te van el tema steampunk, los dinosaurios y Sherlock Holmes, te encantará Sherlock Holmes vs. Monsters, aunque para tu bien, será mejor que no lo digas muy alto, por si alguien te oye y te conviertes en un paria.