The Witcher ha sido una de las series más esperadas del año pasado. En el momento que Netflix anunció que produciría una serie basada en los libros de Andrzej Sapkowski se generó un gran revuelo en Internet, creando una falsa expectativa de que iba a ser la nueva Juego de Tronos, y es que a pesar de que las novelas del brujo Geralt quizá no sean muy conocidas por la gente en general, sí que hay una cierta popularidad gracias a la saga de videojuegos The Witcher de la desarrolladora CD Projeckt RED, especialmente con el lanzamiento de The Witcher 3: Wild Hunt en 2015 para pc y consolas. Y es que este juego es sin lugar a dudas uno de los mejores juegos de esta generación, acaparando montones de premios y un gran reconocimiento por parte del publico y la industria del videojuego. Aunque la serie se base exclusivamente en los libros cierto es que la popularidad de esta no seria la misma sin la saga de videojuegos que ha generado.

La primera temporada de The Witcher se basa exclusivamente en las dos primeras novelas tituladas La espada del destino (1992) y El último deseo (1993), donde se narran historias, sin orden cronológico, de Geralt de Rivia, un brujo que se gana la vida cazando todo tipo de monstruos que pululan en el mundo que se desarrolla, donde también existe la magia y razas como los elfos y los enanos. A diferencia de los libros donde todo se desarrolla con Geralt como protagonista, en la serie tenemos tres marcos narrativos de los tres personajes más importantes de la saga: Geralt, la hechicera Yennefer y Ciri, la heredera del reino de Cintra.

La serie son ocho capítulos de una ahora mas o menos de duración y cada capítulo tiene una historia principal, con una trama de fondo común a todas, cada capítulo tiene su cierto parecido con los capítulos de la novela. Del mismo modo que pasa en los libros, la serie está desordenada, es decir, no sigue una linea temporal continua si no que se van intercalando lineas temporales en función de los personajes, esto es algo muy importante de entender ya que como es lógico, cuesta en los primeros capítulos seguir la trama, sobretodo si no conoces las novelas, algo que puede echar atrás a mas de uno, además el ritmo en general es lento, por eso no tiene sentido compararla ni con Juego de Tronos ni con El señor de los anillos, esto no quiere decir que sea mala, pero no es una serie tan accesible y requiere que el espectador ponga algo de su parte -curiosamente también pasa con los libros-. En general la primera temporada tiene más luces que sombras, la mayoría de capítulos son buenos aunque hay alguno regulero, los efectos especiales sin ser nada espectaculares cumplen su función. La mejor parte se la llevan las escenas de combate que aunque son escasas están muy bien elaboradas.

En cuanto al elenco de actores, a pesar de los cambios que Netflix hace sobre el color de piel de los actores y personajes, -ese llamado blackwashing-, los protagonistas cumplen de sobras, es cierto que todos queríamos ver a Mads Mikkelsen como Geralt o a Eva Green como Yennefer por ejemplo, pero hay que reconocer que Henry Cavill lo clava, el aspecto es muy parecido y se nota que el tío le ha puesto ganas, ¡¡si hasta ha jugado a los videojuegos!! Anya Chalotra es otra gran sorpresa en el papel Yennefer donde además se le da un pasado que no vemos en los libros. Freya Allan como Ciri sorprende también para bien por lo que en ese aspecto la serie aprueba con nota. La serie tiene bastantes secundarios donde muchos salen muy diferentes respecto a los libros y otros literalmente se los han inventado para la serie, y es que como es habitual en las adaptaciones hay ciertas libertades narrativas de las que algunas salen mejor paradas que otras.

En cualquier caso es genial que una productora apuesta por este género que hasta hace un tiempo parecía difícil de trasladar a la pequeña pantalla, material tienen de sobra y el universo de The Witcher es apasionante, si lo gestionan bien pueden tener una serie de varias temporadas que a pesar de no ser tan espectacular como Juego de Tronos puede convencer a los que somos fans de este género.